No necesariamente. Al quitar la bañera queda una franja de pared y suelo sin revestir que hay que cubrir. Si encuentras azulejos iguales o parecidos, se rematan; si no, existen alternativas como paneles de pared para ducha, un revestimiento continuo solo en la zona de la ducha o un alicatado nuevo de esa pared que haga de contraste. Pide a la empresa que te enseñe opciones antes de empezar.
Muchas veces sí, y es lo más sencillo: el plato ocupa el hueco de la bañera y aprovecha las paredes ya alicatadas por encima. Los platos se fabrican en numerosas medidas e incluso se cortan a medida en algunos materiales. Si prefieres un plato más pequeño para ganar espacio, el resto del hueco se completa con suelo o con un mueble de obra.
Algunas comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos convocan ayudas para la adaptación de viviendas a personas mayores, con discapacidad o en situación de dependencia, que pueden incluir la sustitución de bañera por ducha. Sus requisitos y plazos cambian en cada convocatoria. Consulta en los servicios sociales de tu ayuntamiento antes de encargar la obra.
Es frecuente en baños antiguos, donde la bañera desagua en un bote sifónico o a una altura que no deja pendiente suficiente para un plato extraplano. En ese caso hay que levantar parte del suelo para modificar la tubería, o elevar ligeramente el plato. La empresa debe revisarlo en la visita previa, porque cambia el alcance y el precio del trabajo.
La mampara evita mejor que el agua salga al suelo del baño, sobre todo en platos a ras de suelo, y se limpia con facilidad si el vidrio tiene tratamiento antical. La cortina es más económica y flexible, pero sirve peor en duchas sin borde. En duchas para personas con movilidad reducida, a veces se elige una mampara fija parcial que deja un acceso amplio.
El cambio de bañera por plato de ducha es una de las obras más demandadas en viviendas. Muchas personas usan la bañera solo para ducharse y descubren que entrar y salir de ella es incómodo, sobre todo con la edad o tras una lesión. Sustituirla por un plato de ducha bajo facilita el acceso, reduce el riesgo de caídas y aprovecha mejor el espacio. Es un trabajo acotado que no exige reformar todo el baño, aunque tiene detalles técnicos que conviene conocer.
Fíjate en la clase de resbaladicidad del plato, especialmente si lo usarán personas mayores.
Un plato extraplano tiene muy poca altura bajo él para el sifón, así que la tubería de salida debe estar a una cota que permita evacuar el agua con pendiente. En baños antiguos con bote sifónico, a veces hay que levantar parte del suelo para rehacer la conexión. Si no se resuelve bien, el agua tarda en irse, se acumula en el plato o aparecen malos olores. Pregunta a la empresa qué ha visto en tu baño y cómo lo resolverá.
Al retirar la bañera queda a la vista una franja sin revestir. Las opciones habituales son:
Si el cambio se hace pensando en una persona mayor o con movilidad reducida, añade algunos elementos: barras de apoyo bien ancladas a la pared, un asiento abatible, grifería termostática para evitar quemaduras, ducha de mano con barra regulable y un acceso amplio en la mampara. Para personas en silla de ruedas, un plato enrasado con el suelo es la opción más práctica.
El tipo y medida del plato, si hay que modificar el desagüe, el material de la bañera (las de hierro fundido requieren más trabajo para retirarlas), la solución elegida para los azulejos, la mampara y la grifería, y elementos de accesibilidad adicionales. Si además quieres cambiar sanitarios, muebles o revestimientos, quizá te compense plantear una de las reformas de baños completas. Más especialidades en el sector de reformas y construcción.
Si tu empresa cambia bañeras por platos de ducha, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory.
Para saber más: Cambiar bañera por plato de ducha: cómo se hace paso a paso