Camping El Jardín
Bungalós de madera, casas con patio y área camper abiertos todo el año
Depende de la normativa de tráfico y de las ordenanzas de cada municipio, que distinguen entre estacionar y acampar. En general, sacar toldos, mesas o calzos se considera acampada y suele estar restringido fuera de zonas habilitadas. Las áreas de autocaravanas municipales y los campings son las opciones permitidas. Consulta las normas locales del lugar donde vayas.
La tarifa suele desglosarse en varios conceptos: la parcela, cada adulto y niño, el vehículo, la conexión eléctrica y, a veces, las mascotas. Las duchas con agua caliente y el acceso a la piscina pueden estar incluidos o no. Pide que te calculen el total para tu caso concreto, con todos los suplementos, antes de confirmar.
Algunos campings permiten elegir la parcela sobre un plano, a veces con suplemento, y otros solo garantizan el tipo de parcela y la asignan al llegar. Si te importa la sombra, la cercanía a los aseos o estar lejos de la zona de animación, dilo al reservar. En temporada baja suele ser más fácil elegir in situ.
No todos. Muchos cierran en invierno o abren solo en temporada y fines de semana, sobre todo en zonas de interior y montaña. Otros, especialmente en la costa mediterránea y en zonas de esquí, funcionan todo el año. Aun así, algunos servicios como la piscina o el restaurante pueden tener un calendario más corto que el propio camping.
Comprueba que la parcela asignada corresponde a la reservada en tamaño y tipo, que la toma eléctrica funciona y su potencia es suficiente para lo que vas a conectar, y localiza aseos, fregaderos y zona de vaciado. Si algo no coincide, avísalo en recepción ese mismo día para que puedan cambiártela.
Un camping no es igual para quien llega con una tienda en la moto que para una familia con caravana, una pareja en autocaravana o un grupo que prefiere dormir en un bungaló con baño. Por eso, antes de fijarte en la piscina o en las fotos de la playa, piensa en cómo vas a viajar, cuántas noches te quedarás y qué servicios vas a usar cada día.
Son la esencia del camping: un espacio delimitado donde montas tu equipo. Varían en tamaño, sombra, tipo de suelo y conexiones. Hay parcelas sin electricidad para tiendas pequeñas, parcelas con toma eléctrica para caravanas y parcelas preparadas para autocaravanas con firme compacto o nivelado. Algunas tienen agua y desagüe propios.
Ciertos campings reservan un prado sin parcelas marcadas para tiendas de senderistas y ciclistas, con tarifas más sencillas.
Alojamientos prefabricados o de madera con dormitorios, cocina y, normalmente, baño. Permiten disfrutar del ambiente de camping sin llevar equipo. Pregunta si incluyen ropa de cama y si la limpieza final corre de tu cuenta.
Tiendas amplias, cúpulas o cabañas singulares con camas convencionales y cierto nivel de comodidad. Suele ser la opción más cara del camping y conviene preguntar si tiene baño propio o se usan los comunes.
Los campings están regulados por cada comunidad autónoma, que fija sus categorías, los requisitos de instalaciones y las condiciones de seguridad. Además, cada camping tiene su reglamento interno, que suele incluir horario de silencio nocturno, límite de velocidad dentro del recinto, normas sobre visitas, uso de barbacoas y admisión de animales. Pide que te lo envíen antes de llegar, sobre todo si viajas con perro o con un grupo grande.
Fuera de los campings, la acampada libre está limitada o prohibida en buena parte del territorio, y las normas cambian según la comunidad, el municipio y si el terreno es un espacio natural protegido.
El precio de un camping se construye sumando conceptos: la parcela o el alojamiento, el número de personas, el vehículo, la electricidad y, si viajas con ellas, las mascotas. A eso se añaden la temporada, la ubicación de la parcela dentro del recinto, su tamaño y si tiene agua y desagüe propios. En bungalós y glamping influyen además la capacidad, el equipamiento y la limpieza final. Muchos campings ofrecen descuentos en temporada baja o para estancias de varias semanas, y algunos aceptan tarjetas de descuento de asociaciones de campistas. Pide el cálculo completo antes de reservar.
Muchos campings ofrecen tarifas de temporada o de estancia larga para quienes dejan la caravana instalada durante meses. Si te interesa esta fórmula, pregunta qué incluye, si se paga la electricidad por consumo, si puedes dejar la caravana en invierno en un guardacaravanas y qué normas hay sobre avances, toldos fijos o estructuras auxiliares.
Si no quieres montar nada y buscas una vivienda completa en un pueblo, las casas rurales son la alternativa más cercana al camping en ambiente. Para recorrer la zona con alguien que la conozca, puedes contratar visitas guiadas de senderismo o patrimonio. Hay más alojamientos y servicios para viajeros dentro de la sección general de turismo y viajes.
Puedes dar de alta tu camping gratis en MyDirectory para que campistas, caravanistas y familias de toda España encuentren tu ficha y te pregunten directamente por parcelas y bungalós.
Para saber más: Qué llevar a un camping: lista completa para tu primera vez