Depende de varios factores. Cerrar una terraza puede suponer un aumento de la superficie construida y una alteración de la fachada, por lo que muchos ayuntamientos exigen licencia y algunos lo prohíben o lo limitan según la edificabilidad del edificio. Además, hace falta el acuerdo de la comunidad de propietarios en los términos que fije la Ley de Propiedad Horizontal. Consulta en tu ayuntamiento y con el administrador antes de contratar.
Es un sistema de hojas de vidrio templado sin perfiles verticales que se deslizan por un carril y se pliegan a un lado de la terraza. Cuando está cerrada parece un paño continuo de vidrio, y abierta deja la terraza casi libre. Aísla menos que una ventana con perfiles y juntas, pero protege del viento, la lluvia y el ruido, y altera poco la estética de la fachada.
Si el cierre se considera un aumento de superficie construida cerrada, puede reflejarse en el catastro y, con ello, en el valor catastral y en el impuesto sobre bienes inmuebles. Depende de cómo se tramite y de la valoración que haga la administración. Si tienes dudas, consulta con un técnico o en la gerencia del catastro antes de hacer la obra.
Puede ocurrir, sobre todo en invierno con vidrios simples o cortinas de cristal, cuando el aire caliente y húmedo de la vivienda toca el vidrio frío. Ventilar a diario, abrir parcialmente el cerramiento y no usar la terraza cerrada para secar ropa ayuda. Con perfiles con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, la condensación se reduce mucho.
El sistema elegido con su ficha técnica, el tipo y grosor del vidrio, el color de perfiles, el sistema de apertura, la solución de techo si la hay, el sellado y los desagües, quién tramita los permisos, el plazo de fabricación y montaje, la forma de pago y la garantía de perfiles, vidrios e instalación.
Cerrar la terraza o el balcón es una de las reformas más deseadas: se gana una habitación más, se protege la vivienda del ruido y del viento, y se aprovecha un espacio que en invierno apenas se usa. Pero también es una de las que más conflictos genera con la comunidad y con el ayuntamiento cuando se hace sin los permisos adecuados. Las empresas de esta categoría diseñan y fabrican el cerramiento a medida y, en muchos casos, ayudan con la tramitación.
Antes de pedir presupuestos, conviene aclarar dos cosas:
Hacer la obra sin permiso puede acabar en una orden de demolición o en una sanción, además de problemas al vender la vivienda.
Hojas con perfiles que se deslizan sobre carriles. Con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, el aislamiento puede ser muy bueno. Son las más parecidas a una ventana convencional. Las fabrican talleres de carpintería de aluminio y empresas de PVC.
Cierran contra juntas, lo que mejora la estanqueidad, aunque ocupan espacio al abrir.
Hojas de vidrio templado sin perfiles verticales que se pliegan a un lado. Muy discretas en fachada y permiten abrir casi toda la terraza. Aíslan menos, pero son una opción frecuente donde la comunidad exige mínimo impacto visual.
En áticos y terrazas sin techo, el cerramiento puede necesitar cubierta: fija de vidrio o panel sándwich, o móvil, con lamas orientables o techos correderos.
En viviendas unifamiliares, estructuras independientes que crean un espacio acristalado junto a la casa.
El sistema elegido, los metros lineales y la altura, el tipo de vidrio, el color de perfiles, la necesidad de techo, la dificultad de acceso a la fachada, el uso de andamio o grúa, la tramitación de permisos y los remates de albañilería.
Si el objetivo es unir la terraza al salón eliminando la carpintería interior, ten en cuenta que se trata de una obra mayor, que puede afectar a la fachada y a la estructura y que casi siempre requiere proyecto. Un técnico debe valorar si es viable. Encontrarás más oficios en el sector de carpintería, cerrajería y cerramientos.
Si tu empresa instala cerramientos de terrazas, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory. Consulta los planes.
Para saber más: ¿Es legal cerrar la terraza? Permisos de comunidad y ayuntamiento