Si el coche no arranca tras estar parado, pero funciona bien una vez arrancado con pinzas, apunta a la batería. Si la batería se descarga mientras conduces, las luces bajan de intensidad o se enciende el testigo de carga, el sospechoso es el alternador. Un taller puede medir ambos en pocos minutos con un comprobador de carga.
En muchos coches antiguos es sencillo, pero en los modernos puede ser necesario registrar la batería nueva en la centralita para que el sistema de carga funcione correctamente, sobre todo en vehículos con arranque y parada automático. Además, desconectar la batería puede borrar configuraciones. Si tienes dudas, déjalo en manos de un taller.
Los sistemas de alta tensión de híbridos y eléctricos exigen formación y equipos de protección específicos. Para tareas como cambiar aceite o pastillas de freno, muchos talleres generales están preparados, pero intervenir en la batería de tracción, el inversor o el cableado de alta tensión requiere personal formado. Pregunta expresamente antes de dejar el vehículo.
Puede deberse a una batería envejecida, a periodos largos sin uso o a un consumo parásito: algún sistema que no se apaga, una luz interior encendida o un accesorio mal instalado. El electricista mide el consumo con el coche cerrado y va aislando circuitos hasta encontrar el origen. Es una búsqueda que puede llevar tiempo.
Muchos talleres de electricidad instalan cámaras de marcha atrás, sensores de aparcamiento, sistemas de sonido o el cableado del enganche de remolque. Ten en cuenta que algunas instalaciones, como el enganche, requieren homologación y pasar por la ITV. Pregunta si la instalación afecta a la garantía o a la documentación del vehículo.
Un coche actual lleva kilómetros de cableado, decenas de sensores y varias centralitas que controlan desde la inyección hasta los elevalunas. Cuando algo falla en esta red, el mecánico generalista no siempre tiene el tiempo o los equipos para encontrar el origen. Los talleres de electricidad del automóvil se dedican precisamente a eso: diagnosticar y reparar sistemas eléctricos y electrónicos. En esta categoría tienes especialistas de toda España.
Faros, pilotos, intermitentes, luces de freno y antiniebla. Incluye la reparación de conectores corroídos, el cambio de lámparas en ópticas de difícil acceso y la regulación de la altura de los faros.
Sensores de oxígeno, caudalímetros, sondas de temperatura, sensores de posición del cigüeñal y del árbol de levas, ABS, control de estabilidad y airbag. Los fallos en estos sistemas suelen encender testigos en el cuadro.
Diagnóstico de batería de tracción, sistemas de carga y gestión térmica, siempre por personal con formación específica en alta tensión.
Los fallos intermitentes son los más difíciles de localizar. Anota cuándo ocurren: en frío o en caliente, con lluvia, al pasar por baches. Esa información ahorra horas de diagnóstico.
El tiempo de diagnóstico es a menudo la parte más importante, sobre todo en averías intermitentes. Influyen también el acceso a la pieza, si se repara o se sustituye un componente, la necesidad de codificar módulos nuevos en la centralita y el precio de las piezas según la marca. Pregunta si el diagnóstico se cobra aparte y si se descuenta al hacer la reparación.
Muchos componentes eléctricos, como alternadores, motores de arranque o algunas centralitas, se pueden reparar o reconstruir con un coste menor que una pieza nueva. Otra opción son las piezas recuperadas de desguaces autorizados, aunque las centralitas suelen necesitar adaptación al vehículo. El especialista te indicará qué alternativa es viable en cada caso.
Cuando la avería está en la parte mecánica del motor y no en la electrónica, los talleres mecánicos son el siguiente paso. Encontrarás el resto de servicios para tu vehículo en nuestra sección de automoción.
Si tu taller está especializado en electricidad y electrónica del vehículo, añade su ficha gratis a MyDirectory y atrae a conductores con averías difíciles.
Para saber más: Por qué se descarga la batería del coche: causas y soluciones