Si tu póliza incluye asistencia en carretera, llama primero al teléfono de tu aseguradora: enviará una grúa concertada y el servicio suele estar cubierto dentro de los límites de la póliza. Si llamas por tu cuenta a una grúa, es posible que no te reembolsen el coste. Contrata directamente solo si no tienes cobertura o si tu seguro no puede atenderte en un plazo razonable.
Muchas grúas tienen plazas en la cabina para el conductor y algún acompañante, pero no siempre para todos los ocupantes del vehículo. Si viajáis varias personas, pregunta al pedir el servicio. En asistencias cubiertas por el seguro, algunas pólizas incluyen el traslado de los ocupantes en taxi hasta un destino cercano.
Normalmente sí, aunque si el traslado lo cubre tu seguro puede haber un límite de kilómetros o una preferencia por talleres concertados. Si contratas la grúa por tu cuenta, el destino lo decides tú y el precio dependerá de la distancia. Confirma el taller elegido antes de que salga la grúa y avísale de que vas.
Señaliza el vehículo, ponte el chaleco reflectante antes de salir del coche, sal por el lado contrario al tráfico si puedes y colócate fuera de la calzada, detrás del guardarraíl o en un lugar protegido. No te quedes dentro del vehículo ni entre el coche y el tráfico. Si hay peligro inmediato, llama al teléfono de emergencias.
Sí. Muchas empresas de grúas hacen traslados programados: llevar un coche recién comprado a otra provincia, un vehículo clásico a una exposición, un coche sin ITV al centro de inspección o un vehículo para desguace. Para trayectos largos se usan camiones portavehículos. Pide presupuesto cerrado con fecha de recogida y entrega.
Una avería en la carretera, un accidente, un coche que no arranca en el garaje o un vehículo que hay que llevar a otra ciudad son situaciones en las que entra en juego una grúa. Las empresas de grúas y asistencia en carretera remolcan o cargan vehículos y los trasladan con seguridad. Muchas trabajan para aseguradoras y clubes de automovilistas, y también atienden a particulares y empresas directamente. Son parte del sector de mudanzas y transporte.
Atención a vehículos averiados o accidentados en vías urbanas e interurbanas. A veces la avería se resuelve en el sitio: arranque con batería auxiliar, cambio de rueda, suministro de combustible. Si no, el vehículo se traslada a un taller.
Carga del vehículo en plataforma o remolque y transporte hasta el taller, concesionario o domicilio que indiques.
Transporte de coches, motos o furgonetas sin avería entre ciudades, por compra, venta, mudanza o para llevarlos a la ITV o al desguace.
Vehículos atrapados en barro, nieve, arena, cunetas o garajes con difícil acceso. Requieren equipos con cabrestante y experiencia.
Camiones, autobuses, maquinaria agrícola o de obra necesitan grúas de mayor capacidad y conductores con el permiso correspondiente.
La distancia hasta el vehículo y hasta el destino, la hora y el día del servicio, el tipo de vía (algunas autopistas y túneles tienen condiciones especiales), el peso y tamaño del vehículo, la dificultad del rescate y los tiempos de espera. Los traslados programados suelen ser más económicos que los urgentes porque la empresa puede planificar la ruta.
Los coches eléctricos e híbridos, los vehículos con tracción total y los automáticos pueden dañarse si se remolcan con las ruedas en el suelo; lo recomendable suele ser cargarlos en plataforma. Los coches muy bajos o deportivos necesitan rampas de poca inclinación. Los clásicos y vehículos de colección suelen viajar en camión cerrado. Avisa siempre de estas particularidades al pedir el servicio.
Si tu coche ha sido retirado de la vía pública por estar mal estacionado, no lo ha hecho una empresa privada contratada por ti, sino el servicio municipal. Tendrás que acudir al depósito que indique el ayuntamiento, acreditar la titularidad y pagar las tasas correspondientes. Las empresas de esta categoría no intervienen en ese trámite. Para trasladar el coche después a un taller o a otra ciudad sí puedes contratar una grúa.
Tras una avería lejos de casa, la grúa resuelve el vehículo, pero no siempre a las personas. Pregunta a tu seguro si cubre el regreso de los ocupantes, una noche de hotel o un vehículo de sustitución. Si no es así, organiza el desplazamiento por tu cuenta: para trayectos cortos, un taxi suele ser la opción más rápida desde el taller hasta una estación o tu destino.
Puedes añadir tu empresa gratis en MyDirectory e indicar tu zona de servicio y disponibilidad.
Para saber más: Qué hacer si se avería el coche en carretera y necesitas grúa