Ambos pueden atender a pacientes en el ámbito sanitario. El psicólogo general sanitario tiene el grado en Psicología y el máster oficial en Psicología General Sanitaria. El especialista en Psicología Clínica ha completado además la formación de residencia, conocida como PIR, y es el perfil que trabaja habitualmente en la sanidad pública con trastornos graves. Los dos deben estar colegiados.
Conviene consultar cuando el malestar se mantiene en el tiempo o interfiere en tu vida: dificultades para dormir o concentrarte, preocupación constante, tristeza que no cede, problemas en las relaciones, consumo de sustancias para sentirte mejor o un acontecimiento difícil que no consigues procesar. No hace falta estar muy mal para pedir ayuda; consultar antes suele facilitar el proceso.
Para muchos problemas, como ansiedad, estrés o depresión leve o moderada, la terapia por videollamada ha mostrado resultados comparables a la presencial. Puede ser menos adecuada en situaciones de crisis, en algunos niños pequeños o cuando no tienes un espacio privado para la sesión. El psicólogo valorará contigo qué formato encaja mejor.
Sí. El psicólogo está obligado al secreto profesional y a proteger tus datos de salud. Solo hay excepciones limitadas previstas en la ley y en el código deontológico, por ejemplo cuando existe un riesgo grave para ti o para otras personas o por requerimiento judicial. En la primera sesión puedes preguntarle cómo gestiona la confidencialidad y tu historia clínica.
Si estás en peligro inmediato, llama al 112 o acude a urgencias. En España puedes llamar también al 024, la línea de atención a la conducta suicida, gratuita, confidencial y disponible a cualquier hora. Habla con una persona cercana para no estar solo. Un psicólogo de consulta privada puede acompañarte después, pero no sustituye a la atención de urgencia.
El psicólogo sanitario evalúa y trata problemas emocionales, cognitivos y de conducta que afectan a tu bienestar. Trabaja principalmente con psicoterapia, es decir, con conversaciones estructuradas y técnicas basadas en la evidencia que ayudan a entender lo que te pasa y a cambiar patrones que te hacen sufrir. No prescribe medicamentos; si considera que puedes necesitarlos, te orientará para que consultes con tu médico o con un psiquiatra.
En España, para atender a pacientes en el ámbito sanitario hace falta ser psicólogo general sanitario, con el máster oficial habilitante, o especialista en Psicología Clínica. Además, es obligatorio estar colegiado en el Colegio Oficial de la Psicología de la comunidad correspondiente. La consulta debe estar autorizada como centro sanitario.
Existen distintas orientaciones y muchos psicólogos combinan técnicas. Algunas de las más utilizadas son la terapia cognitivo-conductual, centrada en pensamientos y conductas; las terapias de tercera generación, como la de aceptación y compromiso; la terapia sistémica, que trabaja con la familia o la pareja; y enfoques psicodinámicos o humanistas. Lo importante es que el profesional te explique cómo trabaja, qué objetivos os marcáis y cómo vais a valorar el avance.
En la infancia, la terapia suele incluir a la familia: los padres reciben pautas y, a veces, participan en sesiones. Con adolescentes se cuida especialmente la confidencialidad para que puedan hablar con libertad, sin dejar de informar a los padres de lo necesario. Para atender a un menor, el psicólogo necesita en general el consentimiento de ambos progenitores si comparten la patria potestad, con algunas excepciones previstas en la normativa. Pregunta cómo lo gestionan si estáis separados.
El precio de la sesión depende de su duración, de si es individual, de pareja o familiar, de la experiencia y especialización del profesional, de la modalidad y de la ciudad. Las evaluaciones con pruebas e informes escritos suelen tener un coste aparte. Algunos seguros de salud incluyen un número limitado de sesiones de psicología con copago; consulta tu póliza. En la sanidad pública, el acceso se hace a través del médico de familia.
Cuando hay síntomas intensos, riesgo o necesidad de medicación, la coordinación con un psiquiatra es habitual. En niños con dificultades de lenguaje, el trabajo conjunto con un logopeda puede ser útil. Consulta otras especialidades en el sector de salud.
Si estás en peligro o piensas en suicidarte, llama al 112 o al 024. Esta página sirve para encontrar consultas, no para atender emergencias.
Si tienes una consulta o centro de psicología, puedes publicar tu ficha gratis en MyDirectory para que te encuentren pacientes de tu zona.
Para saber más: Tipos de terapia psicológica: enfoques y en qué se diferencian