Un animal adulto sano suele necesitar al menos una revisión al año, que se aprovecha para vacunas y control de peso, boca y piel. Los cachorros requieren varias visitas en sus primeros meses y los animales mayores o con enfermedades crónicas, controles más frecuentes. Tu veterinario te propondrá un calendario adaptado a la especie, la edad y el estilo de vida.
Un hospital veterinario suele disponer de hospitalización con vigilancia continuada, más medios de diagnóstico y cirugía y, a menudo, atención de urgencias a cualquier hora. Una clínica atiende consultas, vacunaciones y cirugías programadas, y deriva los casos complejos. Los requisitos para usar cada denominación los fijan las comunidades autónomas.
Sí, y es recomendable. Pide un presupuesto que detalle pruebas previas, anestesia, cirugía, hospitalización, medicación y revisiones posteriores, y pregunta qué podría encarecerlo si surgen complicaciones. Antes de una intervención te pedirán que firmes un consentimiento informado, que es el momento de resolver todas tus dudas.
Para viajar dentro de la Unión Europea con perros, gatos o hurones se necesita, en general, identificación con microchip, vacuna antirrábica en vigor y pasaporte europeo para animales de compañía, que expide un veterinario autorizado. Algunos países piden además tratamientos concretos antes de la entrada. Consulta los requisitos del destino con antelación.
Llama primero a tu clínica habitual: muchas tienen un teléfono o mensaje que indica el centro de urgencias de guardia. Si no, busca un hospital veterinario con servicio nocturno en tu zona y llama antes de ir para explicar el caso. Ten anotados con antelación sus datos, para no perder tiempo en una emergencia.
El veterinario será el profesional que acompañe a tu animal durante toda su vida: desde las primeras vacunas del cachorro hasta los cuidados de la vejez. Merece la pena dedicar un poco de tiempo a elegir bien, antes de que surja una urgencia. En esta categoría encontrarás clínicas, hospitales y consultorios veterinarios de toda España.
Consultas por enfermedad, análisis de sangre y orina, radiografía, ecografía y, en centros más equipados, endoscopia, tomografía u otras pruebas avanzadas. Tratamiento de enfermedades agudas y crónicas como problemas renales, diabetes, alergias o patologías articulares.
Desde intervenciones habituales como la esterilización o la limpieza dental bajo anestesia, hasta cirugías de tejidos blandos, traumatología o extirpación de tumores.
Muchas clínicas cuentan con veterinarios dedicados a áreas concretas: dermatología, cardiología, oftalmología, oncología, odontología, etología o medicina de animales exóticos como conejos, hurones, aves y reptiles.
Para ejercer la veterinaria en España es obligatorio estar colegiado en el colegio oficial de veterinarios correspondiente. Puedes pedir el número de colegiado al profesional que atiende a tu animal. Los centros veterinarios, además, deben cumplir los requisitos de autorización que establece cada comunidad autónoma.
Los medicamentos veterinarios que requieren receta solo puede prescribirlos un veterinario, y su uso está sometido a normas específicas, en especial los antibióticos. No administres a tu animal medicación de uso humano sin consultar: algunos fármacos comunes son tóxicos para perros y gatos.
Los precios varían según la clínica, la ciudad y la complejidad del caso. En la factura influyen la consulta, las pruebas diagnósticas, la anestesia, el tiempo de quirófano, la hospitalización, la medicación y las revisiones. Las urgencias nocturnas o en festivos suelen tener recargo. Algunas clínicas ofrecen planes de salud anuales que agrupan vacunas y revisiones, y existen seguros que cubren parte de los gastos. Antes de contratar uno, lee qué excluye y si cubre enfermedades previas.
Las necesidades cambian con la edad. En el cachorro o el gatito, las primeras semanas se centran en vacunas, desparasitación, identificación y consejos de alimentación y socialización. En la etapa adulta, la revisión anual permite detectar a tiempo problemas dentales, sobrepeso o alteraciones de la piel. A partir de cierta edad, que varía según la especie y el tamaño, muchos veterinarios recomiendan chequeos geriátricos con análisis periódicos para vigilar riñón, hígado, tiroides o corazón y ajustar la alimentación. Detectar una enfermedad crónica pronto suele permitir tratamientos más sencillos y una mejor calidad de vida.
Esterilizar o no a un perro o un gato tiene implicaciones de salud, de comportamiento y de convivencia. El momento adecuado depende de la especie, el sexo, la raza y el tamaño. Pide a tu veterinario que te explique ventajas, posibles efectos y alternativas para tu caso, y consulta si en tu comunidad o municipio existe alguna obligación específica para gatos con acceso al exterior.
Una buena higiene también previene problemas de piel y oídos. Las peluquerías caninas pueden avisarte de bultos, heridas o parásitos que hayan visto durante el baño. Y si tu perro tiene problemas de conducta con una posible causa médica, el veterinario puede coordinarse con un adiestrador canino.
Si buscas otros profesionales para tu animal, recorre el resto del sector de mascotas.
Puedes dar de alta tu clínica gratis en MyDirectory y que los propietarios de mascotas de tu zona encuentren tus servicios y horarios.
Para saber más: Cada cuánto llevar al perro al veterinario según su etapa de vida