Por la tarde, porque los pies tienden a hincharse ligeramente a lo largo del día, sobre todo si has estado mucho tiempo de pie o hace calor. Un zapato que te queda justo por la mañana puede apretar a última hora. Pruébate siempre los dos pies, con el tipo de calcetín o media que vayas a usar, y camina un rato por la tienda.
La piel natural suele adaptarse algo al pie con el uso, sobre todo a lo ancho, pero no conviene contar con que un zapato que aprieta mucho acabe resultando cómodo. El largo no cambia. Algunas zapaterías y talleres de reparación tienen hormas para ensanchar ligeramente una zona concreta. Los materiales sintéticos apenas ceden, así que deben quedar cómodos desde el primer momento.
La garantía legal cubre defectos de fabricación, como suelas que se despegan pronto con un uso normal, costuras que se abren o piezas mal ensambladas. No cubre el desgaste lógico por uso, los daños por un uso inadecuado ni los que se producen por mojar un calzado que no está preparado para ello. Guarda el ticket y vuelve a la tienda en cuanto notes el defecto.
Si usas plantillas, lleva las tuyas a la zapatería y pruébate el calzado con ellas puestas. Necesitarás un zapato con plantilla extraíble y algo de volumen interior, porque si no el pie queda apretado. Pregunta por modelos con más altura en la puntera o por anchos especiales. Si tus plantillas son personalizadas, sigue también las indicaciones del profesional que te las hizo.
Las zapaterías de venta no suelen reparar, aunque algunas tienen un pequeño servicio de ajuste o colaboran con un taller. Para cambiar tapas, medias suelas, cremalleras de botas o costuras, acude a un zapatero de reparación. Allí también pueden poner protecciones en la suela de un zapato nuevo para alargar su vida.
El calzado afecta a la forma de caminar, a la postura y a cómo terminas el día. Por eso tiene sentido comprarlo en un lugar donde puedas probártelo y donde alguien te ayude a encontrar no solo el número, sino también el ancho, la horma y el modelo que encajan con tu pie y con lo que vas a hacer con él.
Los pies de los niños crecen rápido y no siempre se quejan cuando un zapato les queda pequeño. Mide su pie con frecuencia y compra el calzado en la tienda, con el niño presente. El zapato debe tener un poco de margen delante, pero no tanto que el pie baile dentro. Busca suelas flexibles, buena sujeción en el talón y cierres que puedan manejar solos cuando ya tienen edad para vestirse. No es buena idea heredar zapatos muy usados, porque se adaptaron a la pisada de otro niño.
Transpira y se adapta al pie. Necesita cuidados periódicos con cremas o grasas específicas para que no se reseque.
Tienen acabado aterciopelado. Son delicados con el agua y conviene tratarlos con un impermeabilizante antes de usarlos.
Ligeros y económicos. Algunos transpiran bien; otros acumulan calor y humedad.
Las de cuero son elegantes pero resbalan y se desgastan más rápido en mojado; las de goma agarran mejor y aguantan más. Pregunta por el tipo de suela si caminas mucho por la calle.
No pidas a un solo par que sirva para todo. Para trabajar muchas horas de pie conviene una suela con amortiguación y buen agarre, y una horma con espacio para los dedos. Para caminar por ciudad, una suela de goma flexible y un peso contenido. Para una boda o una cena, el zapato puede ser más fino, pero pruébalo antes en casa durante un rato para detectar roces. En senderismo, la bota debe sujetar el tobillo y probarse con el calcetín técnico que vayas a usar. Para correr, la zapatilla depende de la distancia, del terreno y de tu pisada; en tiendas especializadas suelen orientarte según tu forma de correr.
Si las molestias persisten con cualquier calzado, consulta con un podólogo o con un profesional sanitario.
El material del corte y del forro, el tipo de suela y si va cosida o pegada, el lugar de fabricación, la marca y las características técnicas, como la impermeabilidad o la amortiguación. Un zapato con suela cosida suele poder repararse, mientras que uno con suela inyectada de una pieza es más difícil de arreglar cuando se desgasta.
Para cambiar tapas, medias suelas o cremalleras, los zapateros de reparación de tu barrio pueden alargar la vida de tus zapatos favoritos. Si buscas un conjunto completo para un evento, combina la visita con las tiendas de moda y complementos. Hay muchos más negocios de tu zona en la categoría general de comercio.
Si tienes una zapatería, puedes publicar la ficha de tu tienda gratis en MyDirectory y dar a conocer tu horario y tus especialidades.
Para saber más: Cómo saber tu talla de zapato y medir el pie correctamente en casa