Humor e investigación. La Beerdad Oculta, de Sabotaje Rooms, convierte al equipo en una mafia de investigadores contratada por la policía de Springfield para encontrar a un padre de familia desaparecido. Es un juego de dificultad media que también disfrutan los niños.
Un misterio con acento local. El Lechero, de la misma casa, transcurre en La Hoya: los vecinos abandonan el pueblo y el alcalde sospecha de Félix, el antiguo lechero. Los jugadores se visten de pueblerinos para pasar desapercibidos y reciben pistas por correo postal. Es el juego más largo de la sede y su dificultad es media-alta.
Tensión con actores. Ingenious Escape Room es la referencia para quien quiere sobresaltos. En Silencio se visita una casa que una inmobiliaria ofrece muy barata, con fama de que la familia que murió en un incendio nunca se marchó del todo. En Extinction hay zombis interpretados por actores que pueden tocar a los jugadores de forma controlada; está prohibido tocarlos a ellos.
Misterio sin terror. Alojamientos Becker, de Misteris Escape Room, se define como sala de tensión baja: puede haber algún susto, pero depende de la sugestión de cada uno. Quien se agobie puede salir y hay un botón para abrir la puerta.
Rol y lectura. Camino a la Logia Negra pide otra disposición: documentos que leer, un confidente al que interrogar y ganas de meterse en el personaje. Encaja con grupos que ya han jugado otras salas y disfrutan de una historia densa.