Antes de comprar un coche de segunda mano conviene revisar cuatro bloques: la documentación y el historial del vehículo, para descartar cargas o kilómetros manipulados; el estado de la carrocería y el interior; el estado mecánico, con especial atención al motor, la caja de cambios, los frenos y los neumáticos; y el comportamiento en una prueba de conducción. Si no tienes experiencia, lo más prudente es que un mecánico de confianza lo revise antes de cerrar la compra.

Si estás buscando vehículo, puedes encontrar vendedores de coches de segunda mano en tu zona. Esta lista te servirá tanto si compras en un concesionario como a un particular.

1. Documentación e historial

Informe de la DGT

Pide un informe del vehículo en la Dirección General de Tráfico. Con la matrícula puedes obtener información sobre titulares anteriores, cargas o embargos, si está dado de baja, el historial de ITV y, en muchos casos, los kilómetros registrados en las inspecciones. Es la forma más fiable de detectar problemas ocultos.

Documentos que debes ver

  • Permiso de circulación a nombre del vendedor.
  • Ficha técnica con la ITV en vigor.
  • Recibo del impuesto de circulación del año en curso.
  • Libro de mantenimiento o facturas de revisiones.
  • Documento de identidad del vendedor, que debe coincidir con el titular.

Señales de alerta

  • El vendedor no es el titular y no tiene autorización.
  • Los kilómetros del cuentakilómetros no cuadran con los de la ITV o las facturas.
  • No hay ningún registro de mantenimiento.
  • Prisa por cerrar la venta o pagos fuera de canales seguros.

2. Carrocería y exterior

  1. Revisa el coche a la luz del día y en seco: la lluvia y la noche disimulan defectos.
  2. Busca diferencias de tono entre piezas, señal de repintado tras un golpe.
  3. Comprueba que las separaciones entre puertas, capó y maletero son uniformes.
  4. Observa si hay óxido en bajos, pasos de rueda y zonas inferiores de las puertas.
  5. Revisa el parabrisas por si tiene impactos o grietas.
  6. Comprueba el estado de faros y pilotos.

3. Neumáticos y frenos

  • Mira el dibujo de los neumáticos y que el desgaste sea uniforme. Un desgaste irregular puede indicar problemas de alineación o suspensión.
  • Comprueba la fecha de fabricación grabada en el flanco: los neumáticos envejecen aunque tengan dibujo.
  • Observa los discos de freno a través de las llantas: no deberían tener surcos profundos ni un reborde muy marcado.

4. Motor y mecánica

Con el motor frío

Pide ver el coche con el motor frío. Muchos problemas de arranque o ruidos se notan solo en frío.

  • Revisa el nivel y el aspecto del aceite y del refrigerante.
  • Busca manchas de aceite o líquidos bajo el coche.
  • Observa si hay humo excesivo por el escape al arrancar.
  • Escucha ruidos metálicos o golpeteos al ralentí.

Testigos del cuadro

Al dar el contacto, los testigos deben encenderse y apagarse al arrancar. Si alguno permanece encendido, como el de motor, airbag o frenos, pide una explicación y una diagnosis.

5. Interior

  • Comprueba que el desgaste del volante, la palanca y los pedales es coherente con los kilómetros.
  • Prueba todos los elementos eléctricos: elevalunas, retrovisores, climatización, luces, radio y pantalla.
  • Busca olor a humedad o manchas en la tapicería, que pueden indicar filtraciones.
  • Revisa los cinturones de seguridad.

6. Prueba de conducción

Qué probar Qué observar
Arranque y ralentí Que arranque bien y el motor gire estable
Cambio de marchas Que entren suaves, sin ruidos ni tirones
Embrague Que no patine ni coja muy arriba
Frenada Que frene recto, sin vibraciones ni ruidos
Dirección Que no tire hacia un lado en línea recta
Suspensión Que no haya golpes secos en baches
Climatización Que enfríe y caliente correctamente

Incluye en la prueba tramos de ciudad y de carretera si es posible.

Errores frecuentes al comprar un coche usado

  • Enamorarse del coche antes de revisarlo y pasar por alto señales evidentes.
  • Ver el coche de noche o con lluvia, cuando los defectos de pintura y carrocería no se aprecian.
  • No comprobar el historial en la DGT confiando en la palabra del vendedor.
  • Pagar una señal sin contrato ni recibo que la justifique.
  • Olvidar los gastos posteriores, como el cambio de titular, el seguro y el mantenimiento pendiente.

7. Revisión por un profesional

Si el vendedor lo permite, lleva el coche a un taller mecánico de tu confianza para una revisión previa a la compra. Una diagnosis electrónica puede detectar averías registradas en la centralita. Si el vendedor se niega, valóralo como una señal de alerta.

8. Particular o profesional

Al comprar a un profesional, como un concesionario o un compraventa, la normativa de consumo le obliga a ofrecer una garantía mínima sobre el vehículo usado. Al comprar a un particular no existe esa garantía comercial, aunque el vendedor sigue respondiendo de los defectos ocultos según el Código Civil, en plazos más cortos. Para casos concretos, consulta con una asociación de consumidores o con un abogado.

9. Cierre de la compra

  1. Firma un contrato de compraventa con los datos de ambas partes, del vehículo, el precio y los kilómetros.
  2. Paga por medios que dejen rastro, como transferencia bancaria.
  3. Realiza el cambio de titularidad en la DGT o a través de una gestoría.
  4. Liquida el impuesto de transmisiones correspondiente en tu comunidad autónoma, si procede.
  5. Contrata el seguro antes de circular con el coche.

Comprueba también cuándo le toca la próxima ITV. Y cuando quieras ver opciones, en MyDirectory puedes buscar coches de segunda mano cerca de ti.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si le han bajado los kilómetros?

Compara el cuentakilómetros con los kilómetros de las ITV en el informe de la DGT y con las facturas de mantenimiento. Un desgaste interior excesivo también puede ser una pista.

¿Quién paga el cambio de titular?

Normalmente lo asume el comprador, aunque puede pactarse otra cosa en el contrato.

¿Puedo devolver un coche usado si tiene una avería?

Depende de si lo compraste a un profesional o a un particular, del tipo de avería y del momento en que aparezca. Consulta con una asociación de consumidores.

¿Es seguro pagar en efectivo?

Existen límites legales a los pagos en efectivo cuando interviene un profesional, y además no deja rastro. La transferencia bancaria es más segura para ambas partes.

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