Preguntas frecuentes sobre cuidado de mayores

¿Qué diferencia hay entre una cuidadora y una auxiliar de geriatría?

En la práctica se usan como sinónimos, pero la auxiliar o técnica en atención sociosanitaria suele tener formación reglada o un certificado de profesionalidad, mientras que una cuidadora puede tener solo experiencia. Si la persona mayor necesita movilizaciones, cambios posturales o cuidados delicados, pregunta expresamente por la formación de quien vaya a atenderla.

¿Puedo contratar cuidados solo para las noches?

Sí. Muchas empresas ofrecen noches completas o acompañamiento nocturno, útil cuando la persona se desorienta, se levanta varias veces o la familia necesita descansar. Aclara si la cuidadora debe permanecer despierta o puede dormir y despertarse cuando haga falta, porque son servicios distintos y se presupuestan de forma diferente.

¿Qué hago si mi familiar rechaza a la cuidadora?

Es frecuente al principio. Ayuda presentarla como una ayuda para la casa y no como alguien que viene a vigilar, empezar con pocas horas y mantener a la misma persona. Si tras unas semanas el rechazo continúa, habla con la empresa: suelen poder proponer un cambio de profesional con un perfil diferente.

¿Las empresas de cuidado de mayores administran medicación?

Habitualmente recuerdan y supervisan las tomas siguiendo la pauta que ha indicado el médico, con la medicación ya preparada, por ejemplo en un pastillero semanal. Las inyecciones, curas complejas o cambios en el tratamiento corresponden a personal de enfermería. Pregunta a la empresa qué hace y qué no su personal.

¿Con cuánta antelación hay que contratar el servicio tras un alta hospitalaria?

Lo ideal es moverse en cuanto el hospital anuncia la fecha probable del alta. El trabajador social del hospital puede orientarte sobre recursos y trámites. Muchas empresas pueden organizar un servicio en pocos días, pero conviene tener ya claro el horario necesario y si hará falta material como grúa, cama articulada o silla de ruedas.

Cuidar de una persona mayor: por dónde empezar

El cuidado de mayores rara vez empieza con una decisión meditada. Lo habitual es que una caída, un ingreso en el hospital o un diagnóstico obliguen a la familia a organizarse en pocos días. Esta guía te ayuda a ordenar las necesidades de tu familiar y a saber qué tipo de profesional buscar y qué preguntarle.

En esta categoría encontrarás empresas y profesionales que atienden a personas mayores principalmente en su entorno: acompañamiento, ayuda personal, cuidados por horas o nocturnos y apoyo en convalecencias. Si lo que necesitas es una plaza en un centro, te conviene mirar también las residencias de mayores.

Haz un inventario de lo que necesita tu familiar

Antes de llamar a ninguna empresa, dedica un rato a repasar cómo es un día normal de la persona mayor. Es la mejor manera de pedir presupuestos comparables.

Con esta lista tendrás claro si basta con unas horas de apoyo, si necesitas cubrir mañanas y noches o si la persona requiere presencia casi continua.

Modalidades de cuidado más habituales

Acompañamiento

Pensado para personas bastante autónomas que pasan muchas horas solas. Incluye conversación, paseos, acompañar al médico o a hacer recados y estar pendiente de que todo vaya bien. Previene el aislamiento, que en edades avanzadas tiene efectos directos sobre la salud.

Asistencia personal por horas

Una profesional acude en franjas concretas: por la mañana para levantar y asear, a mediodía para la comida, por la noche para acostar. Es la opción más flexible y se puede ampliar a medida que cambian las necesidades. Encontrarás empresas especializadas en ayuda a domicilio.

Cuidados nocturnos

Útiles cuando la persona se desorienta por la noche, tiene riesgo de caída al ir al baño o la familia que convive con ella necesita dormir. Pueden ser noches completas o solo algunas a la semana para dar relevo.

Convalecencias y altas hospitalarias

Tras una fractura de cadera, una intervención o un ingreso largo, muchas personas mayores necesitan un periodo de apoyo intensivo hasta recuperar autonomía. Algunas empresas trabajan coordinadas con fisioterapeutas o personal de enfermería para este tipo de situaciones.

Cuidado de mayores con deterioro cognitivo

Si tu familiar tiene alzhéimer u otra demencia, el perfil del cuidador cambia. Pregunta si el personal tiene formación específica en manejo de conductas, comunicación con personas con demencia y prevención de fugas. La estabilidad es especialmente importante: cambiar de cuidadora a menudo puede aumentar la confusión y la agitación. En fases más avanzadas, un centro de día con programa de estimulación cognitiva puede complementar la atención en casa.

Preguntas que debes hacer antes de contratar

  1. ¿Qué formación tiene la persona que vendrá a casa y qué experiencia con perfiles parecidos?
  2. ¿Será siempre la misma profesional? ¿Qué pasa si se pone enferma o se va de vacaciones?
  3. ¿Quién es mi contacto en la empresa y cómo se comunican las incidencias?
  4. ¿El personal está contratado por la empresa y dado de alta en la Seguridad Social?
  5. ¿Tiene la empresa seguro de responsabilidad civil?
  6. ¿Cuál es el preaviso para reducir horas o cancelar el servicio?

Qué influye en el precio

El coste depende del número de horas, del horario (noches, fines de semana y festivos suelen tener otro precio), del nivel de dependencia y de si se trata de una empresa o de una persona contratada directamente por la familia. En este segundo caso, recuerda que la familia pasa a ser empleadora y asume las obligaciones correspondientes. Pide siempre un presupuesto desglosado.

Ayudas que conviene solicitar

Si tu familiar tiene limitaciones para las actividades básicas, solicita la valoración de dependencia a través de los servicios sociales. El reconocimiento puede dar acceso a servicios públicos o a prestaciones económicas, cuyas condiciones dependen de la comunidad autónoma. Algunos ayuntamientos ofrecen además programas propios de ayuda a domicilio, comida a domicilio o teleasistencia.

Cuida también de quien cuida

Si eres el cuidador principal, planifica descansos. Unas horas de relevo a la semana, un fin de semana libre al mes o una estancia temporal en un centro durante tus vacaciones evitan el agotamiento y mejoran la calidad del cuidado a largo plazo.

Para ver todas las alternativas, desde canguros hasta residencias, echa un vistazo al conjunto del sector de cuidado de personas.

Para empresas del sector

Si te dedicas al cuidado de personas mayores, da de alta gratis tu empresa en MyDirectory y aparece cuando las familias busquen ayuda en tu zona.

Para saber más: Señales de que una persona mayor necesita ayuda en casa