Cada uno tiene ventajas. El granito es muy resistente al calor y al rayado. El mármol es bonito pero más sensible a los ácidos, como el limón o el vinagre, que pueden dejar marcas. El cuarzo compacto es poco poroso y fácil de limpiar, aunque conviene no apoyar ollas muy calientes. Las superficies sinterizadas y porcelánicas resisten bien el calor. Pide muestras y pregunta por el mantenimiento de cada una.
Lo habitual es que el marmolista mida en obra una vez montados y nivelados los muebles bajos de cocina, para ajustar la encimera a las paredes reales, que rara vez están a escuadra. Algunos talleres hacen plantillas. Si la medición la hace otra persona y hay errores, la responsabilidad puede quedar en el aire, así que conviene que mida quien fabrica.
Los desconchones pequeños en cantos y algunas grietas finas se pueden reparar con resinas coloreadas y pulido, con un resultado que a menudo apenas se nota. Las roturas grandes o las fisuras que atraviesan la pieza son más complicadas y a veces obligan a cambiarla. Un marmolista puede valorarlo en una visita o a partir de fotografías.
Tras la medición, el taller necesita tiempo para cortar, pulir cantos y hacer los huecos de fregadero y placa. El plazo depende del material, de si está en stock y de la carga de trabajo. La instalación suele hacerse en una visita. Pide los plazos por escrito y coordina con el montador de cocina y el fontanero para conectar fregadero y grifo.
El material con su nombre comercial y acabado, el grosor, el tipo de canto, los huecos y mecanizados incluidos, los copetes o frentes de pared, el transporte y la instalación, el sellado, la retirada de la encimera antigua si la hay, el plazo y la garantía. Si es piedra natural, pide ver la tabla o una muestra del mismo lote, porque cada pieza es diferente.
El marmolista corta, mecaniza, pule e instala piezas de piedra natural y de materiales compactos. Trabaja en taller con sierras, pulidoras y máquinas de control numérico, y en obra con herramientas de ajuste y colocación. Sus trabajos más habituales son las encimeras de cocina y baño, pero también escaleras, vierteaguas, alféizares, umbrales, chimeneas, revestimientos y arte funerario.
Piedra natural de vetas y colores muy variados. Elegante y fácil de pulir, pero relativamente blando y sensible a los ácidos. Se usa mucho en baños, escaleras y suelos.
Muy duro y resistente al calor, a los golpes y al rayado. Habitual en encimeras de cocina, fachadas, escaleras exteriores y vierteaguas.
Material aglomerado de cuarzo y resinas. Poco poroso, uniforme y con muchos colores. Muy usado en cocinas, aunque es sensible a temperaturas muy altas.
Láminas de gran formato de material cerámico muy compactado. Resisten bien el calor, las manchas y los rayos UV, lo que permite usarlas incluso en exteriores.
Pizarra, caliza, travertino, arenisca. Cada una con su porosidad, resistencia y uso recomendado.
El corte y pulido en seco de piedra y, especialmente, de cuarzo compacto genera polvo de sílice cristalina, peligroso para la salud de quien lo respira. Por eso los mecanizados deben hacerse en taller, con agua y aspiración, y no en tu cocina con una radial. Si un profesional propone cortar grandes piezas en tu casa sin protección, desconfía.
En exteriores, la piedra tiene que soportar sol, heladas, lluvia y, en algunas zonas, salitre. Para escaleras, terrazas y bordes de piscina conviene elegir piedras poco porosas y acabados antideslizantes, como el abujardado, el flameado o el apomazado, en lugar del pulido brillante, que resbala con agua. En vierteaguas y albardillas es importante el goterón, una ranura inferior que evita que el agua escurra por la fachada y la manche. El marmolista puede recomendarte el acabado según el uso.
El material y su procedencia, el grosor, los metros lineales o cuadrados, el tipo de canto, los huecos y mecanizados, los copetes, el transporte, la subida a pisos sin ascensor, la retirada de la encimera antigua y la complejidad de la instalación.
Limpia con agua y jabón neutro, seca los derrames de inmediato y evita productos abrasivos, lejía o desincrustantes ácidos. Usa tablas de cortar y salvamanteles. Si un suelo de mármol está desgastado, el pulido de suelos puede recuperarlo. Encontrarás más oficios en el sector de carpintería, cerrajería y cerramientos.
Si tienes un taller de marmolería, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory. Consulta cómo darte de alta.
Para saber más: Encimera de mármol, granito o cuarzo: diferencias y cuál elegir