En un divorcio de mutuo acuerdo los dos cónyuges pactan las condiciones de la separación y las plasman en un convenio regulador que después aprueba el juez o, en ciertos casos, formaliza un notario. En el divorcio contencioso no hay acuerdo y es el juez quien decide sobre hijos, vivienda, pensiones y bienes tras un juicio. La diferencia afecta a la duración, al coste emocional y al control que tenéis sobre el resultado.
Antes de decidir el camino conviene tener asesoramiento. Los abogados de divorcio pueden explicarte qué opciones tienes según tu situación familiar y patrimonial.
Qué es el divorcio de mutuo acuerdo
Es el que piden ambos cónyuges conjuntamente, o uno con el consentimiento del otro. Su pieza central es el convenio regulador, un documento en el que se fijan todas las consecuencias de la ruptura. Puede firmarse con un único abogado para los dos, aunque cada uno puede tener el suyo si lo prefiere.
Qué incluye el convenio regulador
- Guarda y custodia de los hijos menores y régimen de visitas y comunicación.
- Pensión de alimentos para los hijos y reparto de gastos extraordinarios.
- Uso de la vivienda familiar y del ajuar.
- Pensión compensatoria, si procede.
- Liquidación del régimen económico del matrimonio, cuando sea de gananciales o similar.
- Contribución a las cargas familiares.
Cómo se tramita
Con el convenio firmado, el abogado presenta la demanda en el juzgado. Habitualmente los cónyuges deben ratificar el convenio por separado. Si hay hijos menores, el Ministerio Fiscal revisa que lo pactado protege su interés. Si todo es correcto, el juez dicta sentencia aprobándolo.
El divorcio ante notario
Cuando no hay hijos menores de edad ni con la capacidad judicialmente modificada o con medidas de apoyo que dependan de los padres, el divorcio de mutuo acuerdo puede formalizarse en escritura pública ante notario. Sigue siendo obligatoria la asistencia de abogado. Esta vía suele ser más ágil que la judicial. Si te interesa, puedes consultar notarías de tu zona para conocer los requisitos que te pedirán.
Qué es el divorcio contencioso
Se produce cuando uno de los cónyuges presenta la demanda sin acuerdo del otro, o cuando no logran ponerse de acuerdo en algún punto relevante. Cada parte necesita su propio abogado y, en muchos casos, procurador.
Fases habituales
- Presentación de la demanda con las medidas que se solicitan.
- Contestación del otro cónyuge, que puede proponer otras medidas.
- Posible solicitud de medidas provisionales mientras dura el proceso.
- Juicio, con práctica de pruebas: documentos, testigos, informes psicosociales si hay menores.
- Sentencia, que puede recurrirse.
Durante el proceso sigue siendo posible llegar a un acuerdo. De hecho, muchos divorcios que empiezan como contenciosos acaban convirtiéndose en mutuo acuerdo antes del juicio.
Comparativa entre ambas vías
| Aspecto | Mutuo acuerdo | Contencioso |
|---|---|---|
| Quién decide | Los cónyuges, con aprobación judicial o notarial | El juez |
| Abogados | Puede ser uno común | Uno por cada parte |
| Duración | Generalmente más corta | Generalmente más larga |
| Desgaste emocional | Menor | Mayor, sobre todo con hijos |
| Flexibilidad | Se adapta a la familia | Se ajusta a lo que se pruebe |
Requisitos generales para divorciarse
En términos generales, la ley exige que haya transcurrido un tiempo mínimo desde la celebración del matrimonio, con excepciones cuando existe un riesgo para la vida, la integridad o la libertad de uno de los cónyuges o de los hijos. No es necesario alegar una causa ni separarse antes. Tu abogado comprobará si cumples los requisitos en tu caso.
Qué ocurre con los hijos en cada vía
Cuando hay hijos menores, el criterio que guía cualquier decisión es su interés. En el mutuo acuerdo sois los padres quienes diseñáis el modelo de custodia, el calendario de estancias, el reparto de vacaciones y la forma de pagar los gastos. El fiscal y el juez revisan que ese plan sea razonable, pero respetan lo pactado si protege a los menores.
En el contencioso, el juez decide a partir de las pruebas. Puede pedir un informe al equipo psicosocial del juzgado, escuchar a los hijos si tienen suficiente madurez y valorar factores como la implicación previa de cada progenitor, la distancia entre domicilios, los horarios laborales o la relación entre los padres. El resultado puede no coincidir con lo que ninguno de los dos pedía.
La vivienda familiar
Es uno de los puntos que más conflicto genera. Con hijos menores, el uso de la vivienda suele vincularse a quien convive con ellos la mayor parte del tiempo, aunque en custodias compartidas las soluciones son variadas: venta, alternancia, atribución temporal o compensaciones. Que uno de los cónyuges tenga el uso no cambia quién es el propietario ni quién debe pagar la hipoteca frente al banco.
Las pensiones
La pensión de alimentos de los hijos se fija en función de sus necesidades y de los recursos de cada progenitor. La pensión compensatoria es distinta: no es automática y solo procede si el divorcio provoca un desequilibrio económico a uno de los cónyuges respecto a su situación durante el matrimonio. Puede ser temporal o indefinida.
Cómo facilitar un acuerdo
Llegar a un acuerdo no significa ceder en todo. Algunas pautas ayudan:
- Separar lo emocional de lo práctico. Las decisiones sobre hijos y patrimonio se toman mejor con datos que con reproches.
- Reunir la documentación económica: nóminas, cuentas, préstamos, escrituras y gastos de los hijos.
- Pensar en el día a día de los menores: horarios, colegio, actividades y cercanía entre domicilios.
- Valorar la mediación familiar, que puede ayudar a desbloquear puntos concretos.
Si el conflicto va más allá del divorcio, por ejemplo con modificaciones de medidas o problemas de cumplimiento de visitas, son útiles también los abogados de familia.
Preguntas frecuentes
¿Podemos tener un solo abogado para los dos?
Sí, en el divorcio de mutuo acuerdo es posible y frecuente. Aun así, si hay intereses muy distintos o desequilibrios de información, cada cónyuge puede optar por su propio abogado.
¿Se puede pasar de contencioso a mutuo acuerdo?
Sí. En cualquier momento del procedimiento las partes pueden presentar un convenio pactado y pedir que el juez lo apruebe.
¿Es obligatorio repartir los bienes en el divorcio?
La liquidación del régimen económico puede incluirse en el convenio o hacerse en un procedimiento posterior. Depende del régimen del matrimonio y de lo que acordéis.
¿El convenio puede cambiarse después?
Sí, si cambian sustancialmente las circunstancias se puede pedir una modificación de medidas, de común acuerdo o a través del juzgado.
Para valorar qué vía te conviene y preparar el convenio, encuentra abogados de divorcio cerca de ti.