Preguntas frecuentes sobre abogados de divorcio

¿Podemos tener el mismo abogado los dos?

En un divorcio de mutuo acuerdo, sí: ambos cónyuges pueden compartir abogado y procurador, lo que suele reducir costes. El abogado redacta el convenio que habéis pactado y lo presenta. En cambio, si hay desacuerdo o el divorcio es contencioso, cada parte necesita su propio abogado, porque sus intereses son opuestos y un mismo letrado no puede defender a los dos.

¿Se puede divorciar ante notario?

Sí, en determinados casos: cuando hay mutuo acuerdo y no existen hijos menores no emancipados ni hijos mayores con medidas de apoyo que dependan de los padres. Se firma una escritura con el convenio regulador y es obligatoria la asistencia de abogado. Si hay hijos menores, el divorcio debe tramitarse en el juzgado para que se revisen las medidas que les afectan.

¿Qué pasa con la hipoteca de la vivienda familiar?

El divorcio no modifica por sí mismo el préstamo hipotecario: ambos cónyuges siguen obligados frente al banco aunque uno de ellos deje de vivir en la casa o se le atribuya el uso. Para liberar a uno de los dos hace falta que el banco acepte una novación o que se cancele el préstamo. Consulta tu caso con el abogado y con la entidad.

¿Puedo irme de casa antes de presentar el divorcio?

Abandonar el domicilio familiar no es delito en sí mismo, pero hacerlo sin acuerdo y, sobre todo, sin los hijos puede influir en cómo se planteen después las medidas sobre custodia y uso de la vivienda. Antes de dar ese paso, habla con un abogado de familia para valorar si conviene pactar unas medidas provisionales o solicitarlas al juzgado.

¿Es lo mismo divorcio que separación?

No. Con la separación, el matrimonio sigue existiendo, pero cesa la convivencia y se regulan los efectos, como custodia o pensiones; no puedes volver a casarte. Con el divorcio, el vínculo matrimonial se disuelve. Hoy la separación se usa menos, aunque algunas personas la eligen por motivos personales. Un abogado te explicará las consecuencias de cada opción en tu caso.

Qué hace un abogado de divorcio

Un abogado de divorcio acompaña a uno o a los dos cónyuges en el proceso de poner fin al matrimonio y regular todo lo que se deriva de ello: hijos, vivienda, pensiones y bienes. Su trabajo no es solo presentar papeles: negocia, redacta acuerdos que se puedan cumplir y, si no hay acuerdo, defiende tus intereses ante el juzgado. Es una de las especialidades más demandadas dentro de la categoría de abogados.

Esta guía es informativa. Cada divorcio tiene circunstancias propias y conviene que un abogado colegiado estudie tu caso.

Divorcio de mutuo acuerdo y divorcio contencioso

Mutuo acuerdo

Los cónyuges pactan todas las medidas en un convenio regulador. Puede tramitarse en el juzgado o, si no hay hijos menores ni mayores dependientes con medidas de apoyo, ante notario. Suele ser más rápido, más barato y menos desgastante. Pueden compartir abogado y procurador.

Contencioso

Uno de los cónyuges presenta la demanda sin acuerdo con el otro, o no hay acuerdo en algún punto. El juez decide las medidas después de un procedimiento con pruebas y juicio. Cada parte tiene su propio abogado y procurador. Durante el proceso se pueden pedir medidas provisionales para regular la situación mientras llega la sentencia.

Muchos divorcios empiezan como contenciosos y terminan con un acuerdo. Un buen abogado intenta la negociación sin renunciar a defenderte si no prospera.

Qué incluye el convenio regulador

Cuándo conviene contactar con un abogado

Cómo elegir abogado de divorcio

  1. Experiencia específica en familia y en el juzgado que llevará tu caso.
  2. Capacidad de negociación: pregunta cómo suele enfocar los acuerdos.
  3. Claridad sobre honorarios: pide hoja de encargo con el precio del mutuo acuerdo y del contencioso, y qué pasa si se pasa de uno a otro.
  4. Empatía y trato: vas a compartir asuntos muy personales; necesitas sentirte escuchado.
  5. Colegiación comprobada.

Qué influye en el coste

Si es de mutuo acuerdo o contencioso, si hay hijos, la complejidad del patrimonio, la necesidad de pericias, como valoraciones de inmuebles o informes psicosociales, el número de vistas y los recursos. A los honorarios del abogado se suman los del procurador, cuando es preceptivo, y, en su caso, la notaría o el registro para la liquidación de bienes.

Documentación que te pedirán

Errores que complican el proceso

Después del divorcio

Si cambian las circunstancias, como los ingresos, el lugar de residencia o las necesidades de los hijos, se puede solicitar una modificación de medidas. Para la custodia, las visitas y otras cuestiones que siguen tras la sentencia, puede ayudarte un abogado de familia.

Divorcios con elementos internacionales

Si uno de los cónyuges es extranjero, si os casasteis fuera de España o si alguno vive en otro país, pueden surgir dudas sobre qué tribunal es competente y qué ley se aplica al divorcio, a los hijos y a los bienes. Estas cuestiones tienen reglas propias y conviene plantearlas al abogado desde el principio, junto con la necesidad de traducir o legalizar documentos extranjeros.

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Para saber más: Divorcio de mutuo acuerdo o contencioso: diferencias y proceso