Blanco & Martín Abogados
Defensa jurídica con criterio, rigor y confianza
No hay una tarifa común: cada despacho fija sus honorarios. Algunos ofrecen la primera consulta sin coste para valorar el caso y otros la cobran, a veces descontándola si después se les encarga el asunto. Pregunta antes de acudir si la consulta tiene precio y cuánto dura, y lleva la documentación preparada para aprovecharla.
Puedes solicitar la asistencia jurídica gratuita si tus ingresos y los de tu unidad familiar no superan los límites legales, y en algunos supuestos con independencia de los ingresos, como ciertas víctimas. Se solicita en el colegio de abogados o en el servicio de orientación jurídica de tu zona. Si te la conceden, te asignan abogado y, si hace falta, procurador del turno de oficio.
Es el documento en el que el abogado y el cliente fijan por escrito qué asunto se encarga, qué actuaciones incluye, los honorarios y la forma de pago, y qué queda fuera, como recursos o gastos de procurador y peritos. Te protege frente a malentendidos sobre el precio y el alcance. Pídela siempre antes de que el abogado empiece a trabajar.
Sí, tienes derecho a cambiar de abogado en cualquier momento. El nuevo letrado pedirá la venia al anterior, un trámite de cortesía profesional, y tendrás que pagar los honorarios devengados hasta ese momento según lo pactado. Pide al abogado saliente toda la documentación del caso para que el nuevo pueda continuar sin perder plazos.
El Consejo General de la Abogacía Española y los colegios de abogados disponen de buscadores públicos de colegiados donde puedes consultar el nombre y el número de colegiado. Pide al profesional su número y su colegio. Ejercer como abogado en España exige estar colegiado, así que es una comprobación sencilla y recomendable antes de encargar un asunto.
El derecho es muy amplio y casi ningún abogado domina todas sus ramas. Un despacho que lleva despidos a diario puede no ser el más indicado para una herencia con inmuebles en varias provincias, y viceversa. Por eso en MyDirectory los abogados están organizados por especialidad, junto con otros profesionales jurídicos que a menudo intervienen en el mismo asunto: notarías, procuradores, traductores jurados y detectives privados.
En España, para ejercer como abogado hay que estar colegiado. La información de esta página es orientativa y no sustituye el asesoramiento de un profesional sobre tu caso concreto.
Los abogados de divorcio llevan separaciones, divorcios de mutuo acuerdo o contenciosos y la liquidación del régimen económico. Los abogados de familia se ocupan además de custodia, pensiones, filiación, adopciones, modificaciones de medidas y protección de mayores.
Los abogados laboralistas asesoran en despidos, reclamaciones de salarios, acoso laboral, incapacidades y, en el lado de la empresa, en contratación y expedientes disciplinarios.
Los abogados penalistas defienden a personas investigadas o acusadas de un delito y representan a las víctimas como acusación particular.
Abogados civilistas para contratos, reclamaciones de cantidad, responsabilidad civil y propiedad. Abogados de herencias para testamentos, repartos y conflictos entre herederos. Abogados inmobiliarios para compraventas, alquileres y comunidades de propietarios. Abogados mercantilistas para sociedades, contratos entre empresas y concursos.
Abogados de extranjería para permisos de residencia, arraigo y nacionalidad; de accidentes de tráfico para reclamar indemnizaciones; de negligencias médicas para daños derivados de una atención sanitaria; y de segunda oportunidad para personas que no pueden pagar sus deudas.
Las notarías dan fe pública a escrituras y actas. Los procuradores representan a las partes ante los tribunales. Los traductores jurados traducen documentos con validez oficial. Los detectives privados investigan y obtienen pruebas por medios lícitos.
La complejidad del asunto, el tiempo de dedicación previsto, si hay juicio o se resuelve por acuerdo, la cuantía en juego, la urgencia y la experiencia del despacho. Hay abogados que cobran por fases, otros una cantidad fija y otros combinan una parte fija y otra variable según el resultado, dentro de lo que permiten las normas deontológicas. Ten en cuenta también los gastos que no son honorarios del abogado: procurador, peritos, tasas, notaría o traducciones.
Si tus recursos económicos son limitados, puedes solicitar la asistencia jurídica gratuita en el colegio de abogados de tu zona. Si se reconoce, tendrás abogado y, cuando sea preceptivo, procurador de oficio, y quedarás exento de determinados gastos del procedimiento. Los servicios de orientación jurídica de los colegios informan sobre los requisitos.
No hay una respuesta única. Un despacho pequeño o un abogado individual suele ofrecer trato directo: hablas siempre con la misma persona, que conoce tu asunto de principio a fin. Un despacho grande puede aportar equipos con varias especialidades, útil cuando un mismo problema mezcla, por ejemplo, cuestiones laborales, mercantiles y fiscales. Lo importante es que quien lleve tu caso tenga experiencia en la materia y tiempo para atenderlo. Pregunta en la primera reunión quién será tu interlocutor, cómo te informarán de cada novedad y por qué canal podrás plantear dudas.
Si eres abogado o profesional jurídico, puedes publicar tu ficha gratis en MyDirectory en la especialidad que corresponda.