Preguntas frecuentes sobre asesorías fiscales

¿Me compensa un asesor fiscal si solo tengo un sueldo?

Si solo tienes rendimientos del trabajo y no hay cambios en tu situación, el borrador de Hacienda suele bastar tras revisarlo con calma. El asesor empieza a tener sentido cuando hay alquileres, ventas de inmuebles o acciones, rentas del extranjero, cambios de residencia, herencias o deducciones autonómicas que no sabes si te corresponden. Una consulta puntual puede ser suficiente para salir de dudas.

¿Qué hago si recibo una carta de Hacienda?

Lee qué tipo de comunicación es: requerimiento de información, propuesta de liquidación, inicio de comprobación o sanción. Fíjate en el plazo para responder, que empieza a contar desde la notificación. Llévala cuanto antes a tu asesor fiscal con la documentación relacionada. Responder tarde o sin justificar bien puede cerrar opciones de alegar.

¿Puede el asesor fiscal representarme ante Hacienda?

Sí, puedes autorizarle mediante un apoderamiento, que se registra electrónicamente en la Agencia Tributaria o se firma en papel para un procedimiento concreto. Con él puede presentar declaraciones, recibir notificaciones y atender requerimientos en tu nombre. Revisa qué alcance tiene el apoderamiento que firmas y revócalo si cambias de asesor.

¿Cuándo debo buscar asesor antes de vender una vivienda?

Antes de firmar la venta. Así puedes saber qué ganancia patrimonial declararás, si te corresponde alguna exención, como la reinversión en vivienda habitual o las previstas para determinadas edades, y qué impuestos municipales se generan. Después de firmar ya no se puede cambiar cómo se ha hecho la operación, solo declararla.

¿Qué diferencia hay entre asesor fiscal y gestor?

El gestor se centra en tramitar: rellena y presenta lo que corresponde. El asesor fiscal analiza tu situación para decidir cómo tributar dentro de la ley, anticipa consecuencias de tus decisiones y te defiende en procedimientos tributarios. En muchos despachos se combinan ambas funciones, pero si tu caso es complejo pregunta quién lo revisará técnicamente.

Qué hace un asesor fiscal y por qué no es solo presentar impuestos

El asesor fiscal estudia tu situación económica para que cumplas con Hacienda pagando lo que te corresponde según la ley. Eso incluye presentar declaraciones, pero su valor real está en lo que pasa antes: decidir cómo estructurar una actividad, cuándo hacer una operación o qué documentación conservar para justificar una deducción. Un buen asesoramiento fiscal se nota cuando no ocurre nada: ni requerimientos inesperados ni sanciones.

El asesor fiscal no garantiza que pagues menos. Lo que puede hacer es explicarte las opciones legales y sus riesgos para que tomes decisiones informadas.

Servicios habituales de una asesoría fiscal

Para particulares

Para autónomos

Para empresas

Requerimientos, comprobaciones e inspecciones

Una parte importante del trabajo de un asesor fiscal es la defensa ante la Administración tributaria. Cuando Hacienda pide información o propone una liquidación distinta a la que presentaste, el asesor revisa el expediente, prepara las alegaciones y, si no se aceptan, puede presentar recursos en vía administrativa. En procedimientos complejos o si se llega a la vía judicial, intervendrá también un abogado.

Ten en cuenta que en materia tributaria hay plazos estrictos. Lo prudente es acudir al asesor en cuanto recibas la notificación, no cuando esté a punto de vencer.

Cuándo conviene pedir una consulta fiscal

Hay momentos concretos en los que una consulta con un asesor puede evitar problemas durante años: antes de darte de alta como autónomo, antes de aceptar o repartir una herencia, antes de vender o donar un inmueble, al irte a trabajar fuera de España o al volver, al cobrar una indemnización importante y cuando tu negocio crece y te planteas cambiar de forma jurídica. En todos estos casos el análisis previo pesa más que la declaración posterior.

Cómo elegir asesor fiscal

  1. Formación. No hay una colegiación única obligatoria para ser asesor fiscal en España. Muchos son economistas, abogados o titulados en administración de empresas, y algunos pertenecen a asociaciones profesionales de asesores fiscales. Pregunta por su formación y experiencia.
  2. Especialidad. Un experto en pymes puede no ser el más indicado para una herencia internacional, y al revés.
  3. Conocimiento autonómico. Los tramos y deducciones del IRPF, sucesiones, donaciones y patrimonio cambian según la comunidad autónoma. Si tienes bienes en varias, pregunta cómo lo gestionan.
  4. Forma de trabajo. Cuándo debes entregar la documentación, cómo te comunicarán los resultados y si te enviarán el borrador antes de presentar.
  5. Responsabilidad civil. Pregunta si el despacho tiene seguro profesional.

Qué influye en los honorarios

El precio depende del volumen de operaciones, del número de declaraciones, de la complejidad técnica y del tiempo de análisis. Una renta con varios inmuebles alquilados y venta de acciones no lleva el mismo trabajo que una con un solo pagador. En procedimientos con Hacienda influye la cuantía en juego y las fases que haya que recorrer. Pide presupuesto cerrado cuando sea posible o, al menos, una estimación de horas.

Errores que un asesor fiscal suele ver

Fiscal, contable y laboral: cómo se complementan

La fiscalidad de una empresa se apoya en su contabilidad, por eso muchos negocios contratan a la vez una asesoría contable. Si lo que necesitas es solo tramitar un documento, una gestoría puede bastarte. Puedes ver el resto de especialidades en asesorías y despachos.

¿Tienes una asesoría fiscal?

Si tu despacho presta servicios de asesoría tributaria, puedes publicar tu ficha gratis en MyDirectory para que te encuentren particulares y empresas de tu zona.

Para saber más: Estimación directa o módulos: diferencias para autónomos