El abogado defiende: estudia el caso, diseña la estrategia, redacta los escritos y argumenta en el juicio. El procurador representa: actúa en nombre del cliente ante el juzgado, presenta los escritos, recibe las notificaciones, controla los plazos y realiza trámites del procedimiento. En muchos procesos la ley exige ambos, y trabajan coordinados durante todo el asunto.
La ley prevé excepciones, como los juicios verbales y los procesos monitorios de menor cuantía hasta el límite que establezca la normativa vigente, ciertos actos urgentes o la mayoría de procedimientos en la jurisdicción social, donde puede actuar el abogado o el graduado social. Tu abogado te dirá si en tu procedimiento concreto es preceptivo o no.
Mediante un poder para pleitos, que puede otorgarse ante notario o mediante comparecencia ante el letrado de la administración de justicia, incluso de forma electrónica en algunos casos. También existe el apoderamiento en un registro electrónico. Tu abogado o el propio procurador te indicarán la forma más rápida según el procedimiento y el juzgado.
Es una cantidad que el procurador puede pedirte al inicio para cubrir sus derechos y los gastos previsibles del procedimiento, como tasas, publicaciones o certificaciones. Después liquida las cantidades reales y te entrega la cuenta detallada. Pide siempre un desglose de lo que corresponde a sus derechos y de lo que son suplidos o gastos pagados a terceros.
Sí. Si te reconocen el derecho a la asistencia jurídica gratuita y el procedimiento exige procurador, se te asignará uno del turno de oficio sin coste para ti. La solicitud se hace en el colegio de abogados o en el servicio de orientación jurídica de tu zona, y la misma resolución puede incluir abogado y procurador.
El procurador es el profesional que representa a una persona o empresa ante los juzgados y tribunales. Actúa como enlace permanente entre el cliente, su abogado y el órgano judicial: presenta demandas y escritos, recibe las notificaciones, vigila los plazos, traslada los documentos a las demás partes y realiza trámites que impulsan el procedimiento. Es una profesión colegiada que trabaja codo con codo con la abogacía, y en MyDirectory aparece dentro de la categoría de abogados y servicios jurídicos.
Esta guía es informativa. Tu abogado te indicará si tu caso requiere procurador y cómo coordinaros.
La regla general es que hace falta procurador en la mayoría de procesos civiles, penales en ciertas fases y como acusación, y contencioso-administrativos ante determinados órganos. Hay excepciones previstas en la ley, especialmente en asuntos civiles de pequeña cuantía, algunos actos urgentes y la jurisdicción social. Como las cuantías y supuestos pueden cambiar, confirma con tu abogado qué se aplica a tu caso.
Los derechos del procurador se rigen por un arancel regulado, que tiene en cuenta el tipo de procedimiento, su cuantía y las actuaciones realizadas. A ello se suman los suplidos, que son gastos que el procurador adelanta por cuenta del cliente, como tasas, certificaciones o publicaciones. Si ganas el pleito con condena en costas a la otra parte, los derechos del procurador forman parte de las costas reclamables, dentro de los límites legales.
Para actuar, el procurador necesita un poder que le otorgue la representación. Se puede otorgar ante notario, que permite utilizarlo en varios procedimientos, o mediante comparecencia ante el juzgado o apoderamiento electrónico, normalmente para un asunto concreto. Si vives en el extranjero o los documentos están en otro idioma, puede necesitarse la intervención de un traductor jurado y la apostilla correspondiente.
Ganar un juicio no siempre significa cobrar. Si la parte condenada no cumple voluntariamente, hay que pedir la ejecución de la sentencia, y en esa fase el procurador tiene un papel muy activo: solicita la averiguación de bienes, tramita embargos de cuentas, salarios o inmuebles, se ocupa de la anotación en registros, puede practicar requerimientos y participa en subastas o lanzamientos. Contar con un procurador con experiencia en ejecuciones acelera el cobro y evita que el procedimiento se quede parado. Pregunta a tu abogado y al procurador cómo se organizarán en esta fase y qué costes adicionales puede generar.
Puedes publicar tu ficha gratis en MyDirectory e indicar los partidos judiciales en los que actúas.
Para saber más: Diferencia entre abogado y procurador: funciones de cada uno