Preguntas frecuentes sobre traductores

¿Cuándo necesito una traducción jurada?

Cuando un organismo oficial exige que la traducción tenga validez legal, por ejemplo para presentar en España documentos extranjeros como títulos académicos, partidas de nacimiento, sentencias o antecedentes penales, o para presentar documentos españoles en otros países que la requieran. Antes de encargarla, confirma con el organismo de destino si la pide y si el documento necesita además apostilla o legalización.

¿Sirve una traducción jurada enviada por correo electrónico?

Depende del organismo. Tradicionalmente la traducción jurada se entrega en papel con firma y sello del traductor, pero cada vez más se admiten traducciones con firma electrónica cualificada. Pregunta en el organismo dónde la vas a presentar qué formato aceptan, y pide al traductor que la emita en ese formato.

¿Puedo traducir mi documento con una herramienta automática y pedir que lo revisen?

Para textos internos o de uso informal puede ser una opción, y algunos traductores ofrecen revisión de traducción automática. Para documentos legales, médicos, técnicos o publicaciones, la revisión de una mala traducción automática puede llevar tanto trabajo como traducir desde cero. Consulta con el traductor qué enfoque conviene según el texto.

¿Cómo se calcula el presupuesto de una traducción?

Lo más habitual es calcularlo por palabra del texto original, aunque algunos documentos se presupuestan por página o por documento, sobre todo en traducciones juradas. Influyen la combinación de idiomas, la especialidad, el formato del archivo y la urgencia. Envía el documento completo para recibir un presupuesto cerrado.

¿Qué diferencia hay entre traducción e interpretación?

La traducción trabaja con textos escritos y la interpretación con el discurso oral. La interpretación puede ser simultánea, con cabinas y equipos, habitual en congresos; consecutiva, con pausas para traducir, frecuente en reuniones o entrevistas; o susurrada para una o dos personas. Son perfiles distintos y conviene contratar a quien se especialice en cada uno.

Cómo elegir traductor según el tipo de texto

Traducir no es sustituir palabras de un idioma por las de otro. Es trasladar un mensaje con el mismo significado, tono y efecto a un público distinto. Un contrato mal traducido puede generar un conflicto legal, un manual técnico confuso puede provocar errores de uso, y una web traducida sin cuidado transmite poca profesionalidad. Por eso la elección del traductor depende tanto del idioma como del tipo de texto.

Modalidades de traducción

Traducción jurada

Es la traducción con validez oficial, realizada por un traductor-intérprete jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, que certifica con su firma y sello que la traducción es fiel al original. Se exige para muchos trámites ante la administración, juzgados, universidades o registros: títulos y expedientes académicos, certificados de nacimiento, matrimonio o antecedentes penales, poderes, sentencias o escrituras.

Traducción jurídica

Contratos, estatutos, demandas, informes periciales o condiciones generales. No siempre necesita ser jurada, pero exige conocer los sistemas jurídicos de ambos países y su terminología.

Traducción técnica

Manuales de instrucciones, fichas técnicas, documentación de maquinaria, patentes, pliegos de licitación o normativa sectorial. Requiere dominio del vocabulario especializado.

Traducción médica y farmacéutica

Informes clínicos, prospectos, ensayos o documentación de productos sanitarios. Exige precisión absoluta y conocimiento médico.

Traducción comercial y de marketing

Catálogos, webs, campañas y presentaciones. Aquí importa adaptar el mensaje a la cultura del destino, a veces con transcreación, más que traducir literalmente.

Localización

Adaptación de software, aplicaciones, videojuegos o tiendas online a otro mercado: idioma, formatos de fecha y moneda, referencias culturales e interfaz.

Interpretación

Para reuniones de negocios, visitas de clientes extranjeros, juicios, congresos o actos institucionales se contrata a intérpretes. La interpretación simultánea requiere cabina y equipos técnicos y, en jornadas largas, al menos dos intérpretes que se turnan. La consecutiva se usa en reuniones pequeñas y entrevistas. En el ámbito judicial y policial también existen intérpretes jurados.

Cómo comprobar que un traductor es jurado

El Ministerio de Asuntos Exteriores publica la lista oficial de traductores-intérpretes jurados con su idioma o idiomas habilitados. Puedes consultarla para verificar que la persona que firmará tu traducción está habilitada para la combinación de idiomas que necesitas. Recuerda que el nombramiento es para idiomas concretos en relación con el español.

Qué preguntar antes de encargar

  1. ¿Tienes experiencia en este tipo de texto y en esta especialidad?
  2. ¿Traduces hacia tu lengua materna?
  3. ¿Alguien revisa la traducción antes de entregarla?
  4. ¿Cuál es el plazo de entrega y el precio cerrado?
  5. ¿Cómo se trata la confidencialidad de mis documentos?
  6. En traducciones juradas: ¿en qué formato se entrega y cómo me llega?

Cómo preparar los documentos para traducir

Envía siempre el archivo original editable si lo tienes, porque un documento escaneado obliga a reconstruir el formato y encarece el trabajo. Si vas a pedir una traducción jurada, envía el documento completo, por ambas caras y con sellos, firmas y apostilla si las lleva, ya que el traductor jurado debe traducir todo lo que aparece. Indica para qué país u organismo es la traducción, el formato en que se debe entregar y si hay glosarios, traducciones anteriores o nombres de productos que deban mantenerse. En textos de empresa, designa a una persona que pueda resolver las dudas del traductor durante el proceso.

Qué influye en el precio

El precio depende de la combinación de idiomas, ya que las lenguas menos habituales suelen ser más caras, de la especialidad y dificultad del texto, del volumen, del formato del archivo (un PDF escaneado o un texto con tablas complejas requiere más trabajo de maquetación), de la urgencia y de si se trata de una traducción jurada. En interpretación cuentan la modalidad, la duración, los desplazamientos y el alquiler de equipos.

Errores frecuentes

Encargar una traducción jurada sin comprobar si el documento necesita antes apostilla o legalización. Enviar documentos incompletos o ilegibles. Pedir la traducción con el plazo encima. Elegir la opción más barata para un texto técnico o legal. Y publicar una web traducida sin que la revise un hablante nativo.

Otros servicios para tu empresa

Si vas a imprimir catálogos o envases en varios idiomas, coordina la traducción con tu profesional de diseño gráfico para que los textos encajen en la maquetación. Para proyectos de expansión internacional, una de las consultorías especializadas puede acompañarte. Y para seguir buscando, en servicios a empresas encontrarás el resto de proveedores.

Traductores e intérpretes

Si trabajas como traductor, intérprete o tienes una agencia de traducción, puedes crear tu ficha gratis en MyDirectory para que particulares y empresas te encuentren cuando necesiten traducir.

Para saber más: Traducción automática o humana: cuándo necesitas un traductor