Los tipos de audífonos más habituales son los retroauriculares, que se colocan detrás de la oreja; los RIC o de auricular en el canal, con un cuerpo pequeño tras la oreja y el altavoz dentro del conducto; y los intraauriculares, que se alojan en la concha o dentro del canal auditivo, desde los que llenan la concha hasta los prácticamente invisibles. Cada formato tiene ventajas según el tipo y grado de pérdida auditiva, la forma del oído, la destreza manual y las preferencias estéticas de cada persona.
Antes de elegir audífono, la pérdida auditiva debe ser valorada por un especialista. El médico otorrinolaringólogo descarta causas tratables y el audioprotesista realiza las pruebas y la adaptación. Este artículo es informativo y no sustituye esa valoración. Puedes buscar centros de audífonos en tu zona.
Cómo funciona un audífono
Todos los audífonos digitales actuales comparten una estructura básica: uno o varios micrófonos recogen el sonido, un procesador lo analiza y lo ajusta según la pérdida auditiva de la persona, y un altavoz o auricular lo envía al oído. Los modelos modernos pueden reducir el ruido de fondo, centrarse en la voz que tienes delante, adaptarse automáticamente a distintos entornos y conectarse al móvil o a la televisión.
Audífonos retroauriculares (BTE)
El cuerpo del audífono, con la electrónica, se coloca detrás de la oreja, y un tubo transmite el sonido hasta un molde o una oliva en el canal auditivo.
- Ventajas: potentes, robustos, fáciles de manipular, con baterías de mayor duración y aptos para casi cualquier grado de pérdida.
- Inconvenientes: más visibles que otros formatos.
- Indicados para: pérdidas moderadas a profundas, niños y personas con poca destreza manual.
Audífonos RIC o RITE
Son una variante del retroauricular en la que el altavoz va dentro del canal auditivo, unido al cuerpo del audífono por un cable muy fino. El cuerpo es más pequeño.
- Ventajas: discretos, cómodos, con un sonido natural y muchas opciones de conectividad y recarga.
- Inconvenientes: el auricular en el canal puede necesitar más mantenimiento por la cera y la humedad.
- Indicados para: un amplio rango de pérdidas, de leves a severas según el auricular.
Audífonos intraauriculares
Toda la electrónica se aloja en una carcasa hecha a medida del oído a partir de una impresión del canal auditivo. Hay varios tamaños:
- Intraconcha (ITE): ocupa la concha de la oreja. Más fácil de manipular y con espacio para más funciones.
- Intracanal (ITC): ocupa parte del canal y una pequeña parte de la concha.
- CIC e IIC: completamente dentro del canal, prácticamente invisibles.
Su principal ventaja es la discreción; sus limitaciones, una menor potencia en los más pequeños, pilas de menor tamaño, más dificultad de manipulación y menos espacio para ciertas funciones. Pueden no ser adecuados en canales auditivos estrechos o con mucha producción de cera.
Comparativa de formatos
| Formato | Visibilidad | Facilidad de uso | Rango de pérdida |
|---|---|---|---|
| Retroauricular | Más visible | Alta | Muy amplio |
| RIC | Discreto | Alta | Amplio |
| Intraconcha | Visible en la concha | Media | Leve a severa |
| Intracanal | Discreto | Media | Leve a moderada |
| CIC e IIC | Casi invisible | Menor | Leve a moderada |
Otras características que conviene valorar
- Recargables o con pilas: los recargables evitan cambiar pilas pequeñas; los de pilas no dependen del cargador.
- Conectividad: conexión con el móvil, la televisión o sistemas de bucle magnético.
- Programas automáticos: adaptación a conversaciones, ruido o música.
- Resistencia al agua y al polvo.
- Aplicación de control: para ajustar volumen y programas desde el móvil.
Señales de que conviene revisar la audición
La pérdida auditiva suele llegar de forma gradual y muchas personas tardan en darse cuenta. Algunas señales habituales:
- Pedir con frecuencia que te repitan las cosas.
- Subir el volumen de la televisión más que los demás.
- Tener dificultades para seguir conversaciones en restaurantes o reuniones.
- Notar que la gente «habla bajo» o vocaliza mal.
- Oír pitidos o zumbidos en los oídos.
- Cansarse en conversaciones largas por el esfuerzo de escuchar.
Si notas alguno de estos signos, consulta con tu médico. Una pérdida repentina de audición requiere atención médica urgente. Puedes ver otros profesionales relacionados en la sección de salud.
Cómo es el proceso de adaptación
- Valoración médica por el otorrino cuando proceda.
- Pruebas audiométricas para conocer el tipo y grado de pérdida.
- Elección del formato según la pérdida, el oído y las preferencias.
- Ajuste inicial del audífono a tu audiograma.
- Periodo de adaptación, con revisiones para afinar la programación.
- Seguimiento periódico y mantenimiento.
Al principio es normal oír sonidos que se habían olvidado, como el roce de la ropa o el frigorífico. El cerebro necesita un tiempo para acostumbrarse.
Cuidados básicos
- Limpia el audífono a diario con los útiles recomendados.
- Cambia filtros de cera según las indicaciones.
- Guárdalo en su estuche y, si lo recomienda el centro, en un deshumidificador.
- Evita lacas, cremas o perfumes mientras lo llevas puesto.
- Acude a las revisiones programadas.
Audífonos y vida diaria
Llevar audífonos no solo influye en cómo se oye, sino en la participación social, la seguridad y el bienestar. Muchas personas que retrasan la adaptación terminan evitando reuniones, llamadas o actividades en grupo porque les resulta agotador seguir las conversaciones. Por eso, cuando el especialista indica que un audífono puede ayudar, conviene no demorar la decisión. Es útil que la familia participe en el proceso: hablar de frente, sin gritar y en ambientes con poco ruido facilita la adaptación. Si usas el teléfono a menudo o ves mucho la televisión, comenta estas necesidades para que el centro valore accesorios de conexión.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de audífono es mejor?
No hay uno mejor para todos. El adecuado depende de la pérdida auditiva, la forma del oído, la destreza manual y el estilo de vida. Lo decidirá el especialista contigo.
¿Es necesario llevar dos audífonos?
Si la pérdida afecta a ambos oídos, suele recomendarse la adaptación bilateral porque mejora la localización del sonido y la comprensión en ruido. Lo valorará el especialista.
¿Puedo dormir con el audífono?
Se recomienda quitarlo para dormir, dejar que el oído descanse y aprovechar para limpiarlo o cargarlo.
¿Cuánto tarda uno en acostumbrarse?
Depende de cada persona. Suele llevar algunas semanas, con revisiones para ajustar el audífono.
Para revisar tu audición y conocer las opciones, encuentra centros de audífonos cerca de ti.