La limpieza de una comunidad de vecinos se organiza por zonas y frecuencias: el portal, el ascensor y la entrada suelen necesitar atención varias veces por semana o a diario; escaleras y rellanos, una o varias veces por semana; cristales, garajes, trasteros y azoteas, con frecuencia mensual o trimestral. Lo que funciona en cada edificio depende del número de vecinos, del tránsito, de si hay mascotas o locales, y de lo que la junta decida contratar. Tener un pliego de tareas por escrito evita la mayoría de discusiones.
Por qué conviene un pliego de tareas
Muchas quejas sobre la limpieza de una comunidad no se deben a que el trabajo se haga mal, sino a que nadie sabe exactamente qué se contrató. Un documento sencillo que diga qué zonas se limpian, cómo y con qué frecuencia permite a la comunidad revisar el servicio, a los vecinos saber qué esperar y a la empresa organizarse. Las empresas de limpieza de comunidades de vecinos suelen proponer uno en su presupuesto, que la comunidad puede ajustar.
Zonas habituales y frecuencia orientativa
| Zona | Tareas | Frecuencia orientativa |
|---|---|---|
| Portal y vestíbulo | Barrer, fregar, felpudo, puertas, buzones, pomos | Varias veces por semana o a diario en edificios con mucho tránsito |
| Ascensor | Suelo, espejo, paredes, botoneras | Igual que el portal |
| Escaleras y rellanos | Barrer, fregar, pasamanos, barandillas | Una o varias veces por semana |
| Cristales del portal | Puertas y ventanales de acceso | Semanal o quincenal |
| Ventanas de escalera y patios de luces | Cristales interiores | Mensual o trimestral |
| Garaje | Barrido, manchas de aceite, rampas, rejillas | Mensual o trimestral, según uso |
| Trasteros y pasillos de sótano | Barrido, telarañas | Trimestral |
| Azotea y cubierta transitable | Barrido, limpieza de sumideros | Periódica, con revisión antes de las lluvias |
| Cuartos de basuras | Limpieza y desinfección de cubos y suelo | Semanal o según uso |
Tareas que a menudo se olvidan
- Pasamanos y botoneras: son los puntos que más manos tocan y conviene desinfectarlos con regularidad.
- Rodapiés y esquinas de escaleras, donde se acumula polvo.
- Luminarias y plafones de rellanos y portal.
- Telarañas en techos altos y huecos de escalera.
- Felpudos: aspirarlos o sacudirlos y lavarlos periódicamente.
- Sumideros de patios y azoteas, que si se atascan pueden causar filtraciones.
- Puertas de garaje y sus guías, donde se acumula suciedad que afecta al mecanismo.
Qué suele quedar fuera del servicio de limpieza
Hay trabajos que no forman parte de la limpieza ordinaria y que conviene presupuestar aparte o encargar a otros profesionales:
- Limpieza de cristales exteriores en altura, que requiere trabajos verticales o plataformas.
- Pulido o abrillantado de suelos de mármol o terrazo.
- Limpieza de fachadas.
- Tratamientos contra cucarachas, roedores o palomas, que corresponden a empresas de control de plagas.
- Pequeñas reparaciones, cambio de bombillas o revisión de instalaciones, propias del mantenimiento de comunidades.
- Gestión de cubos de basura para su recogida, salvo que se acuerde expresamente.
Cómo adaptar la limpieza al edificio
Edificios pequeños
Con pocos vecinos y poco tránsito, puede bastar con una o dos visitas semanales para las zonas principales y repasos mensuales del resto.
Edificios grandes o con locales
El tránsito multiplica la suciedad, sobre todo en el portal y los ascensores. Puede convenir una presencia diaria o casi diaria.
Urbanizaciones con zonas comunes
Piscinas, jardines, pistas deportivas y salas comunitarias necesitan un plan aparte, a veces estacional, y con frecuencia otros proveedores.
Edificios con mascotas
Pueden necesitar más frecuencia en el portal y la entrada, y productos que eliminen olores.
Productos y suelos
Cada material tiene sus cuidados. El mármol y la piedra natural no toleran productos ácidos; el terrazo se mantiene con detergentes neutros; las maderas de puertas y barandillas necesitan productos específicos; los suelos de garaje requieren desengrasantes. Pide que la empresa indique qué productos usará y que no se apliquen ceras resbaladizas en escaleras.
Limpiezas extraordinarias
Además del servicio ordinario, hay momentos en los que la comunidad necesita una limpieza puntual más profunda: después de obras en fachada, cambio de ascensor o pintura de la escalera; tras una inundación en el garaje o el sótano; antes de una junta o una inspección; o tras episodios de polvo en suspensión o calima que ensucian patios y azoteas. Conviene que el contrato prevea cómo se solicitan estos trabajos y que se presupuesten por separado, para no confundirlos con la limpieza habitual.
Limpieza y vecinos: pequeñas normas que ayudan
La limpieza dura más si todos colaboran: no dejar bolsas de basura en rellanos, recoger los excrementos de las mascotas, limpiarse los pies al entrar en días de lluvia, no fumar en zonas comunes y avisar de inmediato si se rompe algo o se derrama un líquido. Muchas comunidades recogen estas normas en su reglamento de régimen interior o las recuerdan en un cartel del portal.
Cómo revisar que el servicio se cumple
- Colocar en un lugar discreto una hoja de control con fecha y zona limpiada, si se ha acordado.
- Designar a una persona de contacto en la comunidad, normalmente el presidente o el administrador, para canalizar incidencias.
- Revisar el pliego cada cierto tiempo y ajustarlo a las necesidades reales.
- Comunicar las quejas por escrito y con detalle, no de forma genérica.
Seguridad durante la limpieza
Es recomendable que la empresa señalice los suelos mojados, limpie las escaleras por tramos para dejar siempre un paso seco y evite horarios de máximo tránsito, como la entrada y salida de los colegios. Los productos deben guardarse en un lugar cerrado y fuera del alcance de los niños.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se limpia la escalera de una comunidad?
Depende del tamaño y uso del edificio. En muchos casos se hace una o dos veces por semana, con repasos del portal más frecuentes. La comunidad lo decide en junta.
¿Quién paga la limpieza de la comunidad?
Se paga como gasto común, normalmente según la cuota de participación de cada propietario, salvo que los estatutos o acuerdos establezcan otra cosa, por ejemplo para locales sin acceso al portal.
¿Se incluye la limpieza del garaje?
No siempre. Como el garaje puede tener su propia comunidad o propietarios distintos, conviene especificarlo en el contrato.
¿Puede la comunidad cambiar la frecuencia del servicio?
Sí, según lo que prevea el contrato y el acuerdo de la junta. Si buscas presupuestos nuevos, encuentra empresas de limpieza de comunidades cerca de ti.