Un impacto en el parabrisas suele poder repararse cuando es pequeño, no se ha convertido en grieta larga, no llega al borde de la luna y no está en la zona de visión directa del conductor. Si el daño es grande, se ha extendido, afecta al borde o está justo delante de los ojos de quien conduce, lo habitual es sustituir la luna. La decisión la toma el técnico tras ver el daño, y conviene actuar pronto: los cambios de temperatura y las vibraciones hacen que un impacto crezca.
Cómo está hecho un parabrisas
El parabrisas delantero es de vidrio laminado: dos capas de vidrio unidas por una lámina plástica intermedia. Cuando recibe un golpe, el vidrio exterior se daña pero la lámina mantiene la pieza unida y evita que se desprendan fragmentos. Las lunas laterales y la trasera suelen ser de vidrio templado, que al romperse se fragmenta en pequeños trozos sin aristas cortantes. Por eso los impactos se reparan en el parabrisas, mientras que una luna lateral o trasera rota siempre se sustituye.
Además de proteger frente al viento y los objetos, el parabrisas contribuye a la rigidez de la carrocería y sirve de apoyo al airbag del acompañante en muchos modelos. De ahí la importancia de que su montaje sea correcto. Los talleres de lunas y cristales del coche están especializados en estos trabajos.
Reparar o sustituir: criterios habituales
| Situación | Lo más habitual |
|---|---|
| Impacto pequeño, sin grietas que salgan de él | Reparación |
| Impacto en la zona de visión directa del conductor | Sustitución, porque la reparación puede dejar una pequeña marca |
| Grieta que ya se ha extendido | Sustitución |
| Daño cerca del borde de la luna | Sustitución, por la menor resistencia de esa zona |
| Varios impactos en la misma luna | Valoración del técnico, a menudo sustitución |
| Luna lateral o trasera rota | Sustitución |
Cómo se repara un impacto
- Limpieza del impacto para retirar restos de vidrio y suciedad.
- Aplicación de vacío para extraer el aire del interior.
- Inyección de una resina transparente que rellena las fisuras.
- Curado con luz ultravioleta para endurecer la resina.
- Pulido de la superficie.
La reparación devuelve resistencia a la zona y frena la propagación. Normalmente no deja la luna exactamente como nueva: puede quedar una pequeña marca visible a contraluz.
Cómo se sustituye una luna
- Protección del vehículo y desmontaje de molduras, escobillas y sensores.
- Corte del adhesivo que une la luna a la carrocería y retirada de la pieza dañada.
- Preparación del marco, eliminando restos y aplicando imprimación.
- Aplicación del adhesivo y colocación de la nueva luna.
- Montaje de sensores, molduras y escobillas.
- Tiempo de secado antes de circular, que indica el taller según el adhesivo y las condiciones.
- Calibración de sistemas de asistencia, si el vehículo los tiene.
Cámaras y calibración de sistemas ADAS
Muchos coches actuales llevan cámaras y sensores tras el parabrisas para funciones como la frenada de emergencia, el aviso de cambio de carril o el reconocimiento de señales. Al cambiar la luna, la cámara puede quedar ligeramente desalineada, lo que afecta a su funcionamiento. Por eso, tras la sustitución, suele ser necesario calibrar estos sistemas con equipos específicos o mediante un recorrido de calibración, según el fabricante. Pregunta al taller si tu coche lo requiere y si lo incluye.
Luna original o equivalente
Al sustituir el parabrisas, el taller puede ofrecer una luna del fabricante del coche o una de otro fabricante con homologación equivalente. Ambas deben cumplir la normativa europea de homologación de vidrios de seguridad, que se identifica por el marcado grabado en una esquina. Lo importante es que la luna corresponda exactamente a tu modelo y versión: soportes de cámara, sensor de lluvia, calefacción integrada, banda tintada superior o compatibilidad con proyección de datos en el cristal. Pregunta qué opción te proponen y qué diferencias tiene.
Qué hacer justo después de un impacto
- Cubre el impacto con un adhesivo transparente para que no entre suciedad ni humedad.
- Evita lavar el coche a presión o en túnel hasta repararlo.
- No pongas la calefacción o el aire acondicionado dirigidos al cristal a máxima potencia.
- Evita portazos fuertes y baches bruscos.
- Pide cita lo antes posible.
Lunas y seguro del coche
Muchas pólizas a terceros ampliados y todo riesgo incluyen la cobertura de lunas, que suele cubrir la reparación o sustitución del parabrisas, la luna trasera y las laterales. Las condiciones varían: algunas cubren también el techo panorámico, otras no; algunas tienen franquicia y otras no. Revisa tu póliza o pregunta a tu aseguradora. En muchos casos el propio taller gestiona el parte.
Lunas y la ITV
Un parabrisas con grietas o impactos en el campo de visión del conductor puede dar lugar a un defecto en la inspección técnica. Si tienes la ITV cerca, conviene revisar el estado de la luna antes de ir.
Otros trabajos con cristales del coche
- Elevalunas: reparación de mecanismos que no suben o bajan la ventanilla.
- Lunas tintadas: instalación de láminas, que deben cumplir la normativa y estar homologadas; en el parabrisas y las ventanillas delanteras hay restricciones.
- Retrovisores: sustitución del cristal del espejo.
- Techos panorámicos: reparación o sustitución.
Si el golpe que dañó el cristal también afectó a la carrocería, puede que necesites además un taller de chapa y pintura.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo para reparar un impacto?
No hay un plazo fijo, pero cuanto antes mejor. Un cambio brusco de temperatura o una vibración pueden convertir un impacto pequeño en una grieta en cualquier momento.
¿Puedo circular con la luna rajada?
Una grieta reduce la visibilidad y la resistencia del parabrisas, y puede suponer una sanción si afecta a la visión. Repararla o sustituirla cuanto antes es lo más seguro.
¿Cuánto tarda el cambio de una luna?
El montaje lleva unas horas, a las que hay que sumar el tiempo de secado del adhesivo antes de circular y, si es necesaria, la calibración de las cámaras. El taller te dará un plazo concreto.
¿Pueden cambiarme la luna a domicilio?
Algunos talleres ofrecen servicio móvil, aunque la calibración de sistemas de asistencia a veces requiere ir al taller. Para pedir cita, encuentra talleres de lunas cerca de ti.