Si os atrae la ambientación histórica cuidada, La Abadía Perdida construye su juego con madera, hierro y piedra en una abadía cisterciense del siglo XIV, con un enigma en torno a Aristóteles. AsaltoAlCole juega con la nostalgia de un colegio de los años 60 y un examen que hay que robar, y propone la partida a amigos, parejas y familias.
Para quien prefiere una trama más inquietante, La Granja, también de Elemental, gira en torno a una ecoaldea que celebra una fiesta en honor de su guía, y El Asesino de la red, de Mazeroom, es un thriller sobre un asesino en serie que elige a sus víctimas por internet. Ninguna de las salas se presenta como de terror: Elemental y LogicRoom insisten en que no hay sustos, y AsaltoAlCole aclara que su juego no da miedo. Mazeroom, por su temática, desaconseja la partida a menores de 13 años.
Apolo 11, de LogicRoom, es un caso aparte. Se juega en una sola estancia con una mecánica diferente a la de una sala de escape tradicional y el reto es evitar que el lanzamiento que llevó al ser humano a la Luna fracase por un sabotaje. Exige prestar atención, deducir y distinguir colores, y solo se juega en castellano.