Preguntas frecuentes sobre auditorías

¿Mi sociedad está obligada a auditar sus cuentas?

Depende principalmente de su tamaño. La Ley de Sociedades de Capital obliga a auditar a las sociedades que, durante dos ejercicios consecutivos, superan al menos dos de los tres límites legales de activo, cifra de negocios y número medio de trabajadores. También hay obligación por otros motivos, como ser entidad de interés público o recibir determinadas subvenciones. Tu asesor contable puede comprobarlo con tus cifras.

¿Pueden los socios minoritarios pedir una auditoría?

Sí. En sociedades no obligadas a auditarse, los socios que representen al menos el cinco por ciento del capital pueden solicitar al registrador mercantil del domicilio social que nombre un auditor para revisar las cuentas de un ejercicio, siempre que lo pidan dentro del plazo legal desde el cierre. Es una herramienta pensada para proteger a quienes no participan en la gestión.

¿Quién nombra al auditor de una sociedad?

Normalmente lo nombra la junta general de socios antes de que finalice el ejercicio que se va a auditar, por un periodo inicial que marca la ley. Si la junta no lo nombra a tiempo en una sociedad obligada, los administradores o cualquier socio pueden pedir al registrador mercantil que lo designe. Conviene planificarlo con antelación para no ir con prisas al cierre.

¿Cuánto tiempo lleva una auditoría de cuentas?

Varía con el tamaño de la empresa, la calidad de su contabilidad y la disponibilidad de la información. Suele combinar trabajo previo al cierre, como la planificación y las pruebas de control, con revisión posterior de las cuentas formuladas. Si la contabilidad está ordenada y los documentos se entregan cuando se piden, el proceso se acorta. Pide al auditor un calendario al aceptar el encargo.

¿Qué pasa si el informe de auditoría tiene salvedades?

Una opinión con salvedades indica que el auditor ha encontrado errores o limitaciones relevantes, pero no generalizados. Se deposita con las cuentas en el Registro Mercantil y lo pueden ver bancos, clientes o proveedores. Lo recomendable es analizar con el auditor el origen de cada salvedad y corregirlo para el siguiente ejercicio, con ayuda de tu asesoría contable.

Qué es una auditoría y qué no es

Una auditoría es una revisión independiente realizada por un profesional que no participa en la gestión de la entidad. En la auditoría de cuentas, el auditor examina las cuentas anuales y emite una opinión técnica sobre si expresan la imagen fiel del patrimonio, la situación financiera y los resultados, de acuerdo con el marco contable aplicable.

La auditoría no es una inspección fiscal ni una búsqueda de fraudes, aunque puede detectar irregularidades. Tampoco es llevar la contabilidad: el auditor revisa lo que otros han preparado, precisamente por eso no puede ser el mismo profesional que hace la contabilidad de la empresa.

Auditoría de cuentas: una actividad regulada

En España, la auditoría de cuentas solo puede realizarla un auditor o una sociedad de auditoría inscritos en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas (ROAC), que gestiona el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC). El ICAC supervisa la actividad y vela por el cumplimiento de las normas técnicas y de independencia. Antes de contratar, puedes consultar el registro para comprobar la inscripción.

Cuándo es obligatoria

Cuándo es voluntaria pero útil

Muchas empresas se auditan sin estar obligadas porque un banco lo pide para conceder financiación, porque van a entrar nuevos inversores o porque quieren dar transparencia a socios que no participan en la gestión.

Otros tipos de auditoría y revisión

Cómo se desarrolla una auditoría de cuentas

  1. Aceptación del encargo: el auditor comprueba su independencia y firma una carta de encargo.
  2. Planificación: conoce el negocio, evalúa riesgos y decide qué áreas revisar con más profundidad.
  3. Trabajo de campo: pruebas sobre controles y saldos, confirmaciones con bancos, clientes y proveedores, asistencia al inventario si procede.
  4. Revisión de las cuentas formuladas por los administradores.
  5. Informe de auditoría: opinión favorable, con salvedades, desfavorable o denegada.

Cómo elegir auditor

Qué significa cada tipo de opinión

El informe recoge la opinión del auditor. Es favorable cuando las cuentas expresan la imagen fiel sin incidencias significativas. Es con salvedades cuando hay errores o limitaciones importantes pero localizados. Es desfavorable cuando los errores son tan relevantes y generalizados que las cuentas no reflejan la realidad. Y se deniega cuando el auditor no ha podido obtener evidencia suficiente para opinar. Además, el informe puede incluir párrafos que llaman la atención sobre aspectos relevantes, como dudas sobre la continuidad del negocio.

Qué influye en los honorarios

El coste de una auditoría se calcula principalmente en horas de trabajo, que dependen del tamaño de la entidad, la complejidad de sus operaciones, el número de sociedades o centros, la calidad de la contabilidad y del control interno y los plazos de entrega. Una empresa con la contabilidad ordenada y conciliada facilita el trabajo y suele reducir horas.

Cómo prepararte para la auditoría

Encontrarás otros profesionales en asesorías y despachos.

¿Tienes una firma de auditoría?

Si eres auditor o diriges una sociedad de auditoría, puedes publicar tu ficha gratis en MyDirectory para que te encuentren empresas de tu zona.

Para saber más: Qué empresas están obligadas a auditar sus cuentas anuales