Sí, siempre que se trate de un detective habilitado y que el cliente tenga un interés legítimo en la investigación, por ejemplo defender sus derechos en un juicio o comprobar un posible fraude laboral. El detective debe respetar la intimidad, el domicilio y el secreto de las comunicaciones. No puede investigar cualquier cosa por simple curiosidad ni utilizar medios ilícitos.
Los detectives privados necesitan una habilitación otorgada por el Ministerio del Interior y una tarjeta de identidad profesional, y sus despachos deben estar inscritos en el registro correspondiente. Pide al detective su número de habilitación y los datos de inscripción de la agencia. Un detective sin habilitación no puede ejercer y sus informes pueden no servirte como prueba.
El informe de un detective habilitado puede aportarse como prueba en procedimientos civiles, laborales y de otro tipo, y el detective puede ser citado a declarar como testigo para ratificarlo. Su valor dependerá de cómo se obtuvieron las pruebas y de que se haya respetado la legalidad. Coordina la investigación con tu abogado para que el informe responda a lo que necesita el procedimiento.
No puede entrar en domicilios o lugares privados sin autorización, intervenir comunicaciones, acceder a correos o teléfonos ajenos, colocar dispositivos de seguimiento sin base legal ni obtener datos protegidos de forma ilícita. Tampoco puede investigar delitos perseguibles de oficio: si los descubre, debe comunicarlos a la autoridad. Desconfía de quien ofrezca este tipo de servicios.
Depende del objetivo y de la situación. Comprobar una actividad concreta, como si alguien de baja trabaja en otro sitio, puede requerir varias jornadas de seguimiento en días distintos. Localizar a una persona o analizar la solvencia de un deudor puede resolverse más rápido o alargarse según la información disponible. Acordad por escrito los objetivos y un número estimado de jornadas.
Un detective privado es un profesional habilitado por el Ministerio del Interior para investigar hechos y conductas privadas por encargo de un cliente con un interés legítimo, y obtener información y pruebas por medios lícitos. Su trabajo termina normalmente en un informe que puede usarse en una negociación o en un procedimiento judicial, y que el detective puede ratificar ante el juez. En MyDirectory aparecen dentro de la categoría de abogados y servicios jurídicos, porque gran parte de sus encargos están vinculados a pleitos.
Esta guía es orientativa. Antes de encargar una investigación con fines judiciales, conviene hablar con un abogado.
El detective solo puede investigar si existe un interés legítimo del cliente, que debe quedar reflejado en el contrato. Debe respetar los derechos fundamentales: no puede entrar en domicilios ni lugares reservados, intervenir comunicaciones, acceder a dispositivos ajenos ni obtener datos protegidos de manera ilícita. Tampoco puede investigar delitos perseguibles de oficio; si los conoce, debe ponerlos en conocimiento de la autoridad. Una prueba obtenida vulnerando derechos puede ser rechazada en juicio y acarrear responsabilidades.
El número de jornadas y horas, la necesidad de varios investigadores o vehículos, los desplazamientos, la complejidad del objetivo, los horarios nocturnos o festivos y los gastos asociados. Algunas investigaciones se presupuestan por jornada y otras con precio cerrado. Pide que el presupuesto distinga honorarios y gastos.
El informe es más útil cuando responde exactamente a lo que necesita el procedimiento. En un despido disciplinario por baja fraudulenta, el abogado laboralista de la empresa sabrá qué hechos debe acreditar el detective. En una modificación de medidas de familia, un abogado de familia orientará qué aspectos son relevantes para el juez.
Puedes publicar la ficha de tu agencia gratis en MyDirectory e indicar tus áreas de investigación.
Para saber más: Qué puede hacer un detective privado en España y qué no