Preguntas frecuentes sobre hormigón impreso

¿Se puede poner hormigón impreso sobre un suelo antiguo?

A veces, si la solera existente es firme, está bien adherida y la altura final lo permite. Hay que comprobar que no tiene grietas activas ni zonas huecas y prever la unión entre ambos hormigones. Si el suelo está muy deteriorado o sobre tierra mal compactada, lo correcto es retirarlo y preparar una base nueva. Pide a la empresa que valore el soporte antes de presupuestar.

¿El hormigón impreso resbala cuando se moja?

Puede resultar deslizante si la textura es muy lisa y el sellado deja una capa brillante. En playas de piscina, rampas o zonas con mucha lluvia conviene elegir texturas con relieve y pedir que se añada un aditivo antideslizante al sellador. Coméntalo al encargar el trabajo, porque se decide antes de aplicar el acabado.

¿Cuándo puedo pisar o meter el coche?

Las personas suelen poder caminar con cuidado al poco de terminar, pero el paso de vehículos requiere esperar a que el hormigón alcance resistencia suficiente. El plazo depende del tipo de hormigón, del espesor y de la temperatura. La empresa debe indicarte por escrito cuándo puedes usarlo de forma normal y cómo protegerlo mientras tanto.

¿Por qué aparecen grietas en el hormigón impreso?

Las causas más frecuentes son una base mal compactada, falta de mallazo o un espesor insuficiente para el uso, ausencia de juntas de retracción o juntas demasiado separadas y un curado deficiente en días de calor o viento. Una pequeña fisura en una junta es normal; las grietas que atraviesan paños indican un problema de ejecución o de base.

¿Con qué se limpia el hormigón impreso?

Basta con barrer y fregar con agua y un detergente neutro, o con una hidrolimpiadora a presión moderada que no arranque el sellador. Evita productos ácidos o disolventes agresivos. Las manchas de aceite conviene limpiarlas pronto. Para mantener color y protección, la superficie se resella periódicamente según el desgaste que presente.

Hormigón impreso: qué es y dónde funciona mejor

El hormigón impreso es un pavimento continuo de hormigón al que, aún fresco, se le da color y se le imprime una textura con moldes, imitando piedra, pizarra, adoquín, baldosa o madera. Al endurecer, se sella con una resina que protege la superficie y aviva el color. Es una opción muy usada en exteriores porque combina la resistencia del hormigón con un aspecto decorativo y sin las juntas de un pavimento de piezas.

Usos habituales

En interiores se emplea menos, porque existen alternativas más finas. Para suelos y paredes interiores con acabado continuo se suele preferir el microcemento, que trabaja en espesores mucho menores.

Cómo se ejecuta paso a paso

  1. Preparación de la base: se retira la capa vegetal, se nivela y se compacta una sub-base de zahorra. Es la fase menos visible y la más determinante para que no aparezcan grietas.
  2. Encofrado perimetral y definición de pendientes para evacuar el agua.
  3. Colocación del mallazo de acero, separado del suelo para que quede embebido en el hormigón.
  4. Vertido y extendido del hormigón con el espesor que requiere el uso: un paso peatonal no exige lo mismo que una rampa de coches.
  5. Aplicación del colorante en polvo sobre el hormigón fresco, que se integra en la superficie.
  6. Desmoldeante: un polvo o líquido que evita que el molde se pegue y aporta matices de color.
  7. Impresión con moldes en el momento justo de fraguado.
  8. Corte de juntas de retracción en los días siguientes para controlar por dónde fisura el hormigón.
  9. Limpieza y sellado con resina.

Puntos técnicos que conviene revisar

Ventajas y limitaciones

Ventajas: resistencia, superficie continua sin piezas sueltas, variedad de diseños, mantenimiento sencillo y rapidez de ejecución en superficies amplias.

Limitaciones: una vez hecho, reparar una zona deja diferencias de tono; las tuberías que queden debajo son difíciles de alcanzar sin romper; y el sellado necesita renovarse con el tiempo, más a menudo en zonas muy expuestas al sol o al tráfico.

Cómo elegir aplicador

  1. Pide fotos de trabajos con años, no solo recién terminados, para ver cómo envejecen.
  2. Pregunta por la preparación de la base y el espesor que propone.
  3. Elige moldes y colores sobre muestras reales, no solo en catálogo.
  4. Confirma que el presupuesto incluye la retirada del pavimento existente si la hay, la sub-base, el mallazo, el sellado y la gestión de residuos.
  5. Pregunta por la frecuencia recomendada de resellado y si la empresa lo ofrece.

Qué influye en el precio

La superficie (los trabajos pequeños tienen más coste relativo), el estado del terreno o del pavimento previo, la necesidad de excavar o retirar material, el espesor y el refuerzo, la complejidad del diseño y de las formas, los colores y moldes elegidos, el acceso de la cuba de hormigón y la distancia de la planta. Si la obra forma parte de la urbanización de una parcela o del entorno de una piscina, consulta también empresas de construcción de piscinas.

Diseño: colores, moldes y bordes

El aspecto final depende de la combinación de color base, desmoldeante y molde. Un color base claro con desmoldeante oscuro marca mucho el relieve; tonos similares dan un resultado más uniforme. Para que el pavimento encaje con la vivienda, ten en cuenta el color de la fachada, la carpintería y la piedra o el ladrillo de alrededor. Los bordes también cuentan: un remate perimetral con otro molde o con una franja lisa delimita bien caminos y accesos. Recuerda que en superficies muy soleadas los colores muy oscuros se calientan bastante, algo a valorar en la playa de una piscina o en una terraza donde se camina descalzo.

Mantenimiento

Barrer con frecuencia, limpiar las manchas pronto y resellar cuando el brillo y el color se apaguen. Mantener limpias las canaletas y desagües evita que el agua se estanque y erosione el sellado. Puedes ver más especialidades en el sector de reformas y construcción.

¿Aplicas hormigón impreso?

Si tu empresa hace pavimentos de hormigón impreso, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory.

Para saber más: Hormigón impreso: qué es, ventajas, inconvenientes y mantenimiento