Un autónomo sin trabajadores a su cargo no tiene que organizar un sistema de prevención como una empresa con plantilla, pero sí debe cumplir ciertas obligaciones cuando coincide con otras empresas en un mismo centro de trabajo, como en obras o en instalaciones de un cliente, en el marco de la coordinación de actividades empresariales. Consulta tu caso con un técnico.
La Inspección de Trabajo puede proponer sanciones, que varían según la gravedad del incumplimiento y el número de trabajadores afectados. Además, si se produce un accidente y se demuestra falta de medidas de seguridad, la empresa puede afrontar recargos en las prestaciones, responsabilidades civiles e incluso penales. Tener la documentación al día no basta: hay que aplicar las medidas.
Por regla general, la vigilancia de la salud es voluntaria para el trabajador, y la empresa está obligada a ofrecerla. Hay excepciones en las que se vuelve obligatoria, por ejemplo cuando es imprescindible para evaluar los efectos del trabajo sobre la salud o cuando lo exige una normativa específica por el tipo de riesgo. El servicio de prevención te indicará qué casos aplican.
La evaluación debe revisarse cuando cambian las condiciones de trabajo: nuevos equipos, sustancias, procesos, reformas del local o incorporación de trabajadores especialmente sensibles, y también tras daños a la salud. Además, se revisa periódicamente según lo acordado con el servicio de prevención o lo que exija la normativa específica. No es un documento que se hace una vez y se olvida.
Cada trabajador debe recibir formación teórica y práctica sobre los riesgos de su puesto, al incorporarse, cuando cambien sus funciones o se introduzcan nuevas tecnologías, y repetirse cuando sea necesario. Debe impartirse dentro de la jornada o descontarse de ella y sin coste para el trabajador. En algunos sectores, como la construcción, existen requisitos formativos específicos.
En España, cualquier empresa que tenga trabajadores está obligada a proteger su seguridad y su salud en el trabajo. Esa obligación se concreta en identificar los riesgos de cada puesto, adoptar medidas para eliminarlos o reducirlos, formar e informar a la plantilla, vigilar su salud y estar preparada ante emergencias. No es un trámite burocrático: es un sistema de gestión que debe integrarse en el día a día de la empresa.
La normativa permite varias modalidades, según el tamaño y la actividad de la empresa:
Las modalidades pueden combinarse, por ejemplo con trabajadores designados para algunas especialidades y un servicio ajeno para otras.
Riesgos que pueden causar accidentes: caídas, atrapamientos, cortes, golpes, riesgo eléctrico, incendios o máquinas sin protección.
Exposición a agentes químicos, físicos como el ruido o las vibraciones, y biológicos, con mediciones cuando es necesario.
Posturas, manipulación de cargas, pantallas de visualización, carga mental, organización del trabajo, estrés o acoso.
Vigilancia de la salud de los trabajadores a través de reconocimientos médicos específicos según los riesgos del puesto.
Cuando trabajadores de varias empresas coinciden en un mismo centro, como subcontratas de limpieza, mantenimiento, montajes o reformas, todas deben cooperar e intercambiar información sobre sus riesgos y medidas. El titular del centro debe informar a las demás de los riesgos propios del lugar. En obras de construcción existen además figuras específicas, como el coordinador de seguridad y salud y el plan de seguridad de la obra.
Depende del número de trabajadores y de centros de trabajo, de la actividad y su nivel de riesgo, de las especialidades contratadas, del número de reconocimientos médicos, de las mediciones higiénicas necesarias, de la formación presencial o en línea y de servicios adicionales como planes de autoprotección o coordinación de actividades.
Tener una evaluación de riesgos genérica que no refleja la realidad de los puestos. Guardar el plan de prevención en un cajón sin aplicar las medidas. No formar a los trabajadores nuevos al incorporarse. Olvidar la coordinación con subcontratas. Y no revisar la evaluación después de un accidente o de un cambio en la actividad.
Si tu empresa necesita personal temporal, recuerda que las empresas de trabajo temporal y la empresa usuaria comparten obligaciones preventivas. Para sistemas de gestión más amplios, como calidad o medio ambiente, puedes apoyarte en consultorías. Encontrarás otros proveedores para tu negocio repasando servicios a empresas.
Si eres un servicio de prevención o técnico en prevención de riesgos laborales, puedes publicar gratis tu ficha en MyDirectory y llegar a empresas de tu provincia que necesitan organizar su prevención.
Para saber más: Evaluación de riesgos laborales: qué es y cómo se hace