Preguntas frecuentes sobre reparación de electrodomésticos

¿Me cobran el desplazamiento aunque no repare?

Es habitual que el servicio a domicilio tenga un cargo por desplazamiento o por diagnóstico, que a veces se descuenta si aceptas la reparación. Pregunta por teléfono cuánto es, qué incluye y si se cobra igualmente si decides no reparar. Pide que el presupuesto se te entregue por escrito antes de que el técnico empiece a trabajar.

¿Qué datos debo tener a mano al llamar al técnico?

La marca, el modelo y, si puedes, el número de serie, que suelen figurar en una etiqueta en el marco de la puerta, en el lateral o en la parte trasera. Describe la avería con detalle: si da un código de error, si hace algún ruido, si pierde agua o no enciende. Con esa información el técnico puede llevar las piezas más probables.

¿Puedo pedir que me devuelvan la pieza cambiada?

Sí, puedes solicitar que te entreguen las piezas sustituidas, salvo que se hayan cambiado dentro de una garantía o un sistema de intercambio. Es una forma sencilla de comprobar que la sustitución se ha hecho. Indícalo antes de la reparación para que el técnico no las deseche.

Mi electrodoméstico está en garantía, ¿a quién llamo?

Si el aparato está dentro del periodo de garantía legal, dirígete al vendedor o al servicio técnico oficial del fabricante, con la factura de compra. Repararlo por tu cuenta o en un servicio independiente puede hacer que pierdas la cobertura. Las averías por mal uso, golpes o instalación incorrecta no suelen estar incluidas.

¿Qué hago si el frigorífico deja de enfriar?

Comprueba primero que está enchufado, que el termostato no se ha movido y que la puerta cierra bien. Limpia la rejilla o el condensador trasero si está lleno de polvo y deja espacio para que ventile. Si sigue sin enfriar, pasa los alimentos perecederos a otro sitio y llama al técnico, sin desconectar y conectar el aparato repetidamente.

Reparar un electrodoméstico antes de sustituirlo

Cuando la lavadora se para a mitad de programa o el frigorífico deja de enfriar, lo primero que pensamos es en comprar otro. Pero muchas averías tienen una reparación razonable: una bomba de desagüe obstruida, una resistencia quemada, un termostato o una junta. Un técnico puede diagnosticar el problema y decirte si compensa arreglarlo según la edad del aparato y el coste de la pieza.

Averías habituales por tipo de aparato

Lavadoras

No desaguan, no centrifugan, pierden agua por la puerta, hacen ruido al girar o no calientan. Las causas más frecuentes son filtros obstruidos, bombas de desagüe, rodamientos desgastados, gomas de puerta rotas, resistencias o la placa electrónica.

Lavavajillas

No lavan bien, dejan agua en el fondo, no secan o muestran códigos de error. Muchas veces se deben a filtros sucios, aspersores obstruidos, problemas de entrada de agua o de la bomba.

Frigoríficos y congeladores

No enfrían o enfrían demasiado, forman hielo en exceso, hacen ruido o gotean. Pueden fallar el termostato, el ventilador, el sistema de desescarche, las juntas o, en casos más serios, el compresor o el circuito de gas.

Hornos, placas y campanas

Hornos que no calientan o no mantienen la temperatura, placas de inducción que se apagan o dan error, campanas que no aspiran o hacen ruido.

Secadoras y termos eléctricos

Secadoras que no secan o no giran, filtros y condensadores saturados. Termos que no calientan, gotean o saltan el diferencial.

Comprobaciones que puedes hacer antes de llamar

Si tras estas comprobaciones el problema sigue, no desmontes el aparato por tu cuenta, sobre todo si hay electricidad, agua o gas refrigerante de por medio.

Derechos como cliente de un servicio de reparación

La normativa de consumo protege a quien repara aparatos de uso doméstico. Tienes derecho a un presupuesto previo por escrito, que puedes rechazar, aunque el diagnóstico pueda tener coste; a una factura detallada con piezas y mano de obra; a una garantía sobre la reparación efectuada; y a pedir las piezas sustituidas. Los servicios técnicos deben tener hojas de reclamaciones. Algunas comunidades autónomas regulan además los servicios de asistencia técnica con requisitos propios.

Cómo elegir el servicio técnico

  1. Oficial o independiente: el oficial trabaja con piezas del fabricante y es el adecuado durante la garantía. Fuera de ella, un servicio independiente con experiencia en tu marca suele ser una alternativa válida.
  2. Domicilio o taller: los aparatos grandes se reparan en casa; los pequeños suelen llevarse al taller.
  3. Disponibilidad de piezas: pregunta si tienen piezas para tu modelo o si hay que pedirlas.
  4. Claridad en el presupuesto: desplazamiento, diagnóstico, piezas y mano de obra por separado.

Qué influye en el precio

Influyen el tipo de aparato, la marca y el modelo, el coste de la pieza y su disponibilidad, el tiempo de trabajo, si la reparación se hace a domicilio y la zona, así como la urgencia. Las averías electrónicas en placas y las del circuito de frío suelen ser las más caras. Por eso, en aparatos con muchos años, conviene comparar el presupuesto con el precio de uno nuevo de eficiencia energética similar o superior.

Alarga la vida de tus electrodomésticos

Cuando el aparato ya no tiene arreglo

Los electrodomésticos son residuos de aparatos eléctricos y electrónicos: no se dejan junto a los contenedores, sino que se llevan a un punto limpio o se entregan en la tienda al comprar uno equivalente, que está obligada a recogerlo. Muchos ayuntamientos tienen además un servicio de recogida de enseres a domicilio con cita previa.

En casa hay otros aparatos que también dan guerra. Si lo que falla es el portátil, consulta los talleres de reparación de ordenadores, y para el móvil, los de reparación de móviles. Puedes ver otras especialidades técnicas consultando el sector de informática y tecnología.

Servicios técnicos de electrodomésticos

Si reparas electrodomésticos, puedes publicar gratis la ficha de tu servicio técnico en MyDirectory y recibir llamadas de clientes de tu zona.

Para saber más: Reparar o cambiar un electrodoméstico: cómo decidir