La cuidadora interna vive en el domicilio de la persona a la que cuida y está disponible durante buena parte del día, con sus descansos y días libres; la cuidadora externa acude por horas o por jornada y vuelve a su casa al terminar. La interna encaja cuando la persona mayor necesita presencia y apoyo continuado, incluida compañía por la noche; la externa, cuando necesita ayuda en momentos concretos del día y el resto del tiempo puede estar sola o con la familia.

Ambas modalidades se rigen por la normativa del empleo del hogar, con derechos y obligaciones para las dos partes. Si estás buscando, puedes encontrar servicios de cuidadoras internas en tu zona.

Qué hace una cuidadora interna

Convive con la persona mayor y se encarga, según lo pactado, de:

  • Ayuda en el aseo, el vestido y la movilidad.
  • Preparación de comidas y control de la alimentación.
  • Recordatorio de la medicación según la pauta del médico.
  • Acompañamiento a citas médicas y paseos.
  • Tareas domésticas básicas relacionadas con el cuidado.
  • Compañía y supervisión, también durante la noche.

Que viva en la casa no significa que trabaje las veinticuatro horas. La normativa fija tiempos de trabajo y descansos mínimos, diarios y semanales, que deben respetarse y acordarse por escrito.

Qué hace una cuidadora externa

Acude al domicilio en un horario fijo, por ejemplo por las mañanas, a mediodía o por la tarde, y realiza las tareas pactadas en ese tiempo: aseo, comida, paseo, compañía o tareas del hogar. Puede trabajar a jornada completa o por horas, y una misma familia puede combinar varias cuidadoras externas para cubrir distintos tramos del día.

Comparativa

Aspecto Interna Externa
Dónde vive la cuidadora En el domicilio de la persona cuidada En su propia casa
Presencia Continuada, con descansos pactados Solo en el horario acordado
Noches Presencia en casa No, salvo turno de noche específico
Espacio necesario Habitación propia para la cuidadora No
Intimidad familiar Menor, al haber convivencia Mayor
Grado de dependencia habitual Moderado o severo Leve o moderado
Coordinación familiar Cubrir días libres y vacaciones Cubrir las horas sin cuidadora

Cuándo suele encajar una interna

  • La persona mayor no puede quedarse sola durante muchas horas.
  • Necesita ayuda o supervisión también por la noche.
  • Vive sola y la familia no reside cerca.
  • Se quiere evitar o retrasar el ingreso en una residencia.
  • Hay una habitación disponible para la cuidadora.

Cuándo suele encajar una externa

  • La persona tiene bastante autonomía y necesita ayuda en momentos concretos.
  • La familia convive o vive cerca y cubre el resto del tiempo.
  • Se busca apoyo en el aseo de la mañana o en las comidas.
  • No hay espacio en la vivienda para una persona más.
  • Se quiere mantener la intimidad del hogar.

Si la necesidad es de pocas horas a la semana, también puede encajar un servicio de ayuda a domicilio.

Aspectos laborales básicos

La contratación de una cuidadora por una familia se enmarca, en general, en el sistema especial de empleados de hogar de la Seguridad Social. En términos generales, esto implica:

  1. Contrato por escrito con el horario, las tareas, el salario y, en internas, el régimen de descansos y de pernocta.
  2. Alta en la Seguridad Social desde el primer día, incluso si se trabaja pocas horas.
  3. Salario que respete el mínimo legal vigente y lo pactado.
  4. Descansos diarios y semanales, vacaciones y festivos según la normativa.
  5. Condiciones dignas de alojamiento y manutención en el caso de las internas, si así se pacta.

La normativa tiene matices y se actualiza. Conviene informarse en la Seguridad Social o consultar con una gestoría o un graduado social antes de contratar.

Contratar directamente o a través de una agencia

Contratación directa

La familia selecciona a la cuidadora, firma el contrato y asume las obligaciones como empleadora. Da más control, pero exige gestionar las altas, nóminas, sustituciones y vacaciones, y conocer bien las obligaciones como empleador.

A través de una agencia o empresa

Algunas agencias ayudan en la selección y, según el modelo, pueden encargarse de la gestión o incluso ser la empleadora. Suelen facilitar sustituciones en vacaciones o bajas. Pregunta qué incluye exactamente su servicio y quién figura como empleador. Pide también referencias y que te expliquen cómo seleccionan y forman a las cuidadoras.

Claves para una buena convivencia con una interna

  • Deja claras las tareas y los horarios desde el principio.
  • Respeta su habitación como espacio privado.
  • Planifica con antelación cómo se cubren los días libres.
  • Mantén una comunicación fluida y periódica.
  • Valora su trabajo y escucha sus observaciones sobre la persona cuidada.

Cómo preparar la llegada de una cuidadora

  1. Prepara una ficha con la rutina diaria, gustos, alergias, medicación y contactos médicos de la persona mayor.
  2. Prevé unos días de adaptación en los que un familiar esté presente para explicar la casa y las costumbres.
  3. Acuerda cómo os comunicaréis: llamadas, mensajes o una libreta de incidencias.
  4. Explica qué hacer en caso de urgencia y a quién avisar primero.
  5. Presenta a la cuidadora a vecinos o personas de confianza si la persona mayor vive sola.

Combinar modalidades

Muchas familias combinan recursos: una interna de lunes a viernes y una externa o familiares los fines de semana; o una externa por la mañana y centro de día por la tarde. Para valorar otras opciones dentro del cuidado de personas mayores, puedes consultar también cuidado de mayores.

Y para encontrar a la persona adecuada, en MyDirectory puedes buscar cuidadoras internas cerca de ti.

Preguntas frecuentes

¿Una cuidadora interna trabaja todos los días?

No. Tiene derecho a descanso semanal y a vacaciones. Hay que prever quién cubre esos periodos.

¿Es obligatorio dar de alta a una cuidadora que trabaja pocas horas?

Sí, en general es obligatorio el alta en la Seguridad Social desde la primera hora de trabajo. Consulta las condiciones vigentes.

¿Puede una cuidadora interna administrar medicación?

Puede recordarla y ayudar a tomarla según la pauta del médico. Los tratamientos que requieren formación sanitaria deben realizarlos profesionales sanitarios.

¿Qué hago si la convivencia no funciona?

Habla pronto para intentar resolverlo. Si no hay solución, la relación laboral puede terminar respetando lo que establece la normativa y el contrato.

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