Bendita Eventos
Corte de jamón y mesas gourmet de quesos para eventos
Como mínimo: menú detallado plato a plato, número de invitados, bebidas y si son por consumo o barra libre, personal de sala y cocina con su horario, menaje, mantelería, montaje y desmontaje, transporte, impuestos y condiciones de pago y cancelación. Pide también que figure hasta cuándo puedes cambiar el número de comensales y qué pasa si el evento se alarga.
Lo habitual es abonar una señal para reservar la fecha y el resto en uno o varios pagos antes o después del evento, según cada empresa. Lee bien qué parte de la señal se recupera si cancelas y en qué plazos. Pide factura de cada pago y evita pagar la totalidad mucho antes del evento sin un contrato que recoja todas las condiciones.
No siempre. Muchas empresas pueden trabajar con cocina móvil o con platos terminados en su obrador y regenerados en destino, pero necesitan saber de antemano qué hay en el lugar: tomas de corriente, agua, espacio para trabajar y acceso para la furgoneta. Organiza una visita técnica con ellos y, si la finca tiene normas propias, compártelas con la empresa.
En bodas y eventos grandes, muchas empresas de catering ofrecen una prueba de menú una vez reservada la fecha o con el contrato avanzado; algunas la incluyen y otras la cobran aparte. En eventos pequeños o de empresa es menos habitual. Pregunta cuántas personas pueden asistir, qué platos se prueban y si se pueden ajustar después.
Conviene aclararlo antes. Por motivos de seguridad alimentaria, muchas empresas no entregan restos de comida que ha estado expuesta en buffet o en mesa, mientras que sí pueden dejar productos que no han salido de cocina. Pregunta su política y, si quieres que la comida sobrante se aproveche, consulta si colaboran con alguna entidad que la recoja.
Un catering prepara y sirve comida y bebida fuera de su propio local, en el lugar que elija el cliente: una finca, una oficina, un domicilio, una nave o un espacio al aire libre. A diferencia de un restaurante, el servicio se monta y se desmonta para cada evento, y por eso implica logística: transporte de la comida en condiciones, montaje de mesas o barras, personal de sala, recogida y limpieza. Algunas empresas también alquilan mobiliario, carpas o vajilla; otras se limitan a la comida y la bebida.
Los camareros pasan bocados y bebidas entre los invitados, que están de pie o con algunas mesas altas. Funciona bien en inauguraciones, presentaciones y aperitivos previos a una boda. Conviene calcular bien el número de piezas por persona, que depende de si el cóctel sustituye a una comida o es solo un aperitivo.
Primer plato, segundo y postre servidos a los invitados sentados, como en un restaurante. Exige más personal y espacio, y es habitual en bodas y cenas de gala.
Los invitados se sirven en mesas temáticas o en estaciones con cocinero, por ejemplo de arroces, quesos o corte de jamón. Permite variedad y ritmo más relajado, aunque necesita un buen cálculo de cantidades y reposición.
Desayunos, almuerzos de trabajo y comidas para formaciones entregados en la oficina, normalmente sin personal de sala. Es un formato más sencillo y suele pedirse con poco margen.
Para que las propuestas sean comparables, envía la misma información a cada empresa:
Dos presupuestos con precio por persona parecido pueden incluir cosas muy distintas. Revisa con calma:
Una empresa de catering trabaja con platos que se elaboran en un sitio y se sirven en otro, así que el control de temperaturas y tiempos es clave. Pregunta cómo transportan la comida caliente y fría y cuánto tiempo pasa entre la elaboración y el servicio. Como cualquier negocio de alimentación en España, deben poder informar de los alérgenos de cada plato; pide esa información junto al menú y comunica con tiempo los invitados con alergias para que les preparen platos identificados.
El precio depende del menú elegido, del número de invitados, del formato de servicio, del personal necesario, de la duración, de la época del año y de la distancia hasta el lugar del evento. Los sábados de temporada de bodas suelen tener más demanda. Ajustar la bebida, reducir el número de pases o elegir un buffet en lugar de menú servido son formas habituales de adaptar el presupuesto.
El catering suele ser el proveedor central de un evento y necesita coordinarse con el espacio, la música, la decoración y el fotógrafo. Si no quieres llevar esa coordinación tú, puedes apoyarte en una empresa de organización de eventos. Para reuniones pequeñas en casa, tal vez te baste con la comida a domicilio, y para una cena sentada sin montaje, con un menú cerrado en restaurantes de la zona. El resto de negocios de comida y alimentación están agrupados en la sección del sector.
Si tienes un catering, puedes publicar gratis tu ficha de empresa con los formatos que ofreces y la zona donde trabajas.
Para saber más: Tipos de catering para eventos: cóctel, buffet o menú servido