Imagen Deluxe | Asesoría de imagen y maquillaje en Alcobendas
Asesoría de imagen, maquillaje profesional y estética personalizada
En España existen títulos oficiales de Formación Profesional de la familia de imagen personal, como el de grado medio en estética y belleza o el de grado superior en estética integral y bienestar, además de cursos privados de especialización. Puedes preguntar al centro qué formación tiene su equipo y si se ha especializado en el tratamiento concreto que te interesa, sobre todo si usa aparatología.
No hay una frecuencia única. Depende de tu tipo de piel, de si tienes tendencia a puntos negros o grasa y de tu rutina en casa. Muchas personas la hacen de forma periódica a lo largo del año y otras solo en momentos concretos, como tras el verano. La esteticista puede orientarte después de ver tu piel, y si tienes acné intenso conviene consultar antes con un dermatólogo.
Algunos tratamientos se desaconsejan durante el embarazo, como ciertos aparatos, productos con determinados activos o algunos tratamientos corporales. Otros, como una higiene facial suave o una manicura, no suelen plantear problemas. Comunícalo siempre al centro antes de reservar y, ante cualquier duda, consulta con tu matrona o tu médico qué te conviene evitar.
Pide que figure el número de sesiones, el tratamiento exacto, el precio total, el plazo para usarlas y qué pasa si no puedes terminarlo por un motivo médico o por mudanza. También conviene saber si las sesiones las hará la misma profesional y si hay una valoración intermedia para comprobar resultados. Guarda el contrato o el justificante de pago.
No. Retirar lunares, verrugas u otras lesiones de la piel es un acto médico, y además una lesión debe ser valorada por un profesional sanitario antes de eliminarse. Si notas un lunar que cambia de forma, de color o de tamaño, acude a tu médico o a un dermatólogo. El centro de estética puede ayudarte con el cuidado general de la piel, no con su diagnóstico.
Un centro de estética se dedica al cuidado de la piel y el cuerpo con fines de bienestar y mejora de la imagen. Es distinto de una clínica de medicina estética: en el centro de estética trabajan esteticistas, no médicos, y por eso los tratamientos que ofrece son no invasivos. Saber dónde está esa frontera te ayuda a elegir bien y a no esperar de un servicio lo que no puede darte.
La higiene o limpieza facial es el servicio más solicitado: limpieza, exfoliación, extracción de impurezas, mascarilla e hidratación. A partir de ahí, muchos centros ofrecen tratamientos específicos para pieles secas, grasas o sensibles, peelings superficiales con ácidos suaves, tratamientos con radiofrecuencia o microdermoabrasión. Pregunta siempre qué hace cada aparato y qué resultado razonable puedes esperar.
Exfoliaciones, envolturas, drenaje linfático manual estético, tratamientos reafirmantes o para la piel de naranja con aparatología. Ningún tratamiento corporal estético sustituye a la alimentación y el ejercicio, y conviene desconfiar de promesas de reducciones rápidas de medidas.
Cera caliente, cera tibia, hilo o pinzas. Si buscas una reducción duradera del vello, existe una categoría propia de depilación láser, que usa otro tipo de equipos y funciona por sesiones.
Diseño y depilación de cejas, tinte, laminado de cejas, lifting y tinte de pestañas o extensiones pelo a pelo. Son servicios muy técnicos en los que la mano de la profesional se nota mucho. Algunos centros también hacen micropigmentación; en ese caso aplican requisitos higiénico-sanitarios similares a los del tatuaje, que regula cada comunidad autónoma.
Los tratamientos con agujas que introducen sustancias, como el ácido hialurónico o la toxina botulínica, los hilos tensores o los peelings profundos son actos médicos. Solo puede realizarlos un médico en un centro sanitario autorizado por la comunidad autónoma. Si un centro de estética te ofrece infiltraciones, pregunta quién las hace y si el centro tiene autorización sanitaria. Es una pregunta legítima y una profesional seria no tendrá problema en responderla.
Hay momentos en los que tiene sentido pedir cita en un centro de estética: cuando notas la piel apagada o con poros obstruidos aunque la limpies a diario, después del verano si el sol y el cloro la han resecado, antes de un evento para el que quieres que la piel luzca descansada, o cuando quieres aprender una rutina adecuada a tu tipo de piel. En cambio, si tienes brotes de acné inflamado, picor persistente, descamación o manchas que aparecen de repente, el primer paso es el médico o el dermatólogo, y después, si él lo ve oportuno, el centro de estética como complemento.
Los centros fijan sus tarifas libremente. Influyen la duración del tratamiento, los productos, el uso de aparatología y su coste, la formación del personal y la zona. En tratamientos por sesiones, el coste total depende de cuántas necesites, algo que no siempre se puede saber al principio. Valora si te compensa un bono o prefieres pagar por sesión para comprobar primero cómo responde tu piel.
Lo que hagas en casa pesa tanto como lo que te hagan en cabina. Usa protector solar a diario, sigue la rutina que te recomienden y no mezcles por tu cuenta productos con activos fuertes. Si quieres complementar con servicios de relajación, puedes consultar los spas y el resto del sector de belleza y estética.
Si diriges un centro de estética, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory y dar a conocer tus tratamientos a clientes de tu zona.
Para saber más: Tipos de limpieza facial: cuál necesita tu piel y cada cuánto