Alfombras Hispania
Fabricantes de alfombras a medida desde 1929
Hay varias fórmulas: por horas de asesoramiento, por proyecto cerrado para una o varias estancias, o con una parte de diseño y otra de compra de productos. Algunos ofrecen solo la propuesta y tú haces las compras; otros se encargan de todo. Pide que te expliquen por escrito qué incluye cada opción y si aplican algún margen sobre los muebles o textiles que compran por ti.
Sí, muchos decoradores ofrecen asesorías de una visita o una sesión online para orientarte sobre colores, distribución de muebles o elección de piezas concretas. Es útil si quieres hacer tú el trabajo pero necesitas criterio. Prepara fotos, medidas y una idea de lo que te gusta para aprovechar la sesión.
Claro. Un buen decorador parte de lo que tienes y te dice qué conviene conservar, tapizar, pintar o cambiar de sitio. Reutilizar piezas reduce el gasto y mantiene la personalidad de la casa. Díselo desde el primer momento y enséñale los muebles a los que tienes especial cariño para que la propuesta los integre.
Es la preparación de una vivienda para venderla o alquilarla: se ordena, se despersonaliza, se cambian algunos textiles y se distribuyen los muebles para que las fotos y las visitas muestren el espacio en su mejor estado. Lo ofrecen decoradores especializados, a veces con alquiler temporal de mobiliario. Pregunta si incluye las fotografías o solo la puesta a punto.
Depende del número de estancias y, sobre todo, de los plazos de entrega de los productos. La propuesta puede estar lista relativamente pronto, pero los muebles a medida, los sofás tapizados o las cortinas confeccionadas pueden tardar semanas. Pide al decorador un calendario con fechas de compra y montaje para saber cuándo estará terminado.
Un decorador trabaja con lo que da carácter a un espacio: color, luz, textiles, muebles y objetos. No tira tabiques ni cambia instalaciones, pero puede transformar por completo cómo se ve y cómo se vive una estancia. Es la opción adecuada cuando la distribución te sirve pero la casa te resulta fría, desordenada, anticuada o poco práctica.
Si tu proyecto incluye cambiar la distribución o diseñar una cocina desde cero, quizá te encaje mejor un interiorista. Muchas veces ambos perfiles se solapan, así que lo importante es explicar bien qué quieres conseguir.
Te puede interesar si te identificas con alguna de estas situaciones:
Llegar con ideas claras ahorra tiempo y dinero. Reúne fotos de espacios que te gusten, aunque sean muy distintos entre sí, porque al decorador le ayudan a detectar qué tienen en común. Anota qué te molesta de tu casa actual: falta de luz, poco almacenamiento, colores que no te convencen, muebles que estorban el paso. Ten a mano las medidas de cada estancia, de puertas y ventanas, y la ubicación de enchufes y radiadores. Por último, piensa qué muebles quieres conservar y cuál es la cantidad máxima que estás dispuesto a invertir, separando honorarios y compras.
El coste depende del número de estancias, del nivel de detalle de la propuesta, de si incluye imágenes 3D, del tiempo de coordinación y seguimiento y, por supuesto, del presupuesto de productos. Un proyecto en el que el decorador solo propone y tú compras costará menos en honorarios que uno llave en mano, pero exigirá más tiempo por tu parte. Define desde el principio una cifra máxima para el conjunto y pide que la propuesta se ajuste a ella.
Los textiles para ventanas los puedes encargar a talleres de cortinas y estores, y el resto de profesionales relacionados están en el sector de pintura y decoración.
Si tienes un estudio de decoración o trabajas como decorador, puedes publicar tu ficha gratis en MyDirectory y mostrar tus servicios a quienes buscan en tu zona. Consulta los planes.
Para saber más: Errores de decoración más comunes en casa y cómo evitarlos