Diseño web y posicionamiento SEO
Diseño Web y SEO en Madrid para PYMES y Autónomos
Normalmente no. La agencia cobra sus honorarios por planificar, crear y optimizar las campañas, y la inversión publicitaria se paga aparte a las plataformas, idealmente desde una cuenta a tu nombre. Algunas agencias calculan sus honorarios como un porcentaje de esa inversión. Pide que el presupuesto distinga claramente ambos conceptos.
Es lo recomendable. Si las cuentas de publicidad, las páginas de redes sociales y la analítica están a tu nombre y das acceso a la agencia, conservas el historial, los datos y las audiencias si cambias de proveedor. Si están a nombre de la agencia, podrías perder todo ese trabajo al terminar la relación.
No. Es preferible estar bien en una o dos redes donde están tus clientes que publicar poco y mal en todas. Un negocio local de consumo, una empresa industrial y un despacho profesional tienen públicos muy distintos. La agencia debería justificar en qué canales propone estar y con qué objetivo en cada uno.
Define antes de empezar qué cuenta como resultado: llamadas, formularios, ventas, reservas. Después, mide cuántas de esas acciones genera cada campaña y cuánto cuesta cada una. Los clics, las impresiones o los seguidores son indicadores intermedios. Pide que la analítica esté bien configurada para atribuir los resultados a cada canal.
No. Para enviar comunicaciones comerciales por correo electrónico necesitas, en general, el consentimiento previo del destinatario, salvo excepciones como clientes con relación previa y productos similares. Cada envío debe permitir darse de baja fácilmente. Comprar bases de datos para enviar publicidad puede acarrear sanciones. Consulta con un asesor en protección de datos.
El marketing digital agrupa todas las acciones para atraer, convencer y fidelizar clientes a través de internet. Para una pequeña empresa puede significar desde una campaña de anuncios en buscadores para conseguir llamadas esta misma semana hasta una estrategia de contenidos y correo electrónico que mantenga el contacto con los clientes durante años. Su gran ventaja frente a la publicidad tradicional es que casi todo se puede medir.
Anuncios que aparecen cuando alguien busca un término relacionado con tu negocio. Es un canal muy orientado a la intención de compra: llega a quien ya está buscando lo que vendes. Requiere buena selección de términos, anuncios relevantes y páginas de destino que conviertan.
Anuncios segmentados por intereses, edad, ubicación o comportamiento. Útil para dar a conocer un producto, generar demanda o recuperar a visitantes que no compraron.
Planificación y publicación de contenidos, atención a comentarios y mensajes y creación de comunidad. Su valor depende de la calidad del contenido y de la constancia.
Boletines, campañas promocionales y secuencias automáticas a personas que han dado su consentimiento. Un canal propio, que no depende de algoritmos de terceros.
Artículos, vídeos, guías y casos prácticos que responden a las dudas de tus clientes y refuerzan tu reputación. Se apoyan en el posicionamiento orgánico y en las redes.
Configuración de la medición, cuadros de mando e identificación de mejoras en la web para que más visitantes acaben contactando o comprando.
Una agencia aporta varios perfiles (estrategia, creatividad, campañas, analítica) y continuidad. Un freelance especializado puede ser muy eficaz en un canal concreto. Un equipo interno conoce mejor el negocio, pero requiere formación y herramientas. Muchas empresas combinan fórmulas: alguien interno coordina y la parte técnica se externaliza.
Los honorarios dependen del número de canales, de la complejidad de las campañas, del volumen de contenidos a producir, de la frecuencia de publicación, de las herramientas necesarias y del nivel de análisis e informes. A eso se suma la inversión publicitaria en las plataformas, que se decide según los objetivos y la competencia del sector y que no conviene confundir con el coste del servicio.
Si tu negocio vive de clientes de la zona, como un restaurante, una clínica, un taller o una tienda, el marketing digital cambia de enfoque. Importan las campañas segmentadas por radio geográfico, la ficha del negocio en los mapas con horarios y fotos actualizados, las reseñas y cómo se responden, y las promociones vinculadas a fechas locales. Pide a la agencia que mida también las llamadas y las solicitudes de ruta, no solo las visitas a la web.
Medir el éxito por los seguidores o los «me gusta». Lanzar campañas que dirigen a la portada de la web en lugar de a una página específica. Cambiar de estrategia cada mes sin dar tiempo a aprender. Publicar en redes sin responder a los mensajes. No revisar los términos de búsqueda por los que aparecen los anuncios. Y enviar correos comerciales sin consentimiento.
Las campañas necesitan una web que convierta, así que coordina el trabajo con tu proveedor de diseño web. Para crecer en resultados orgánicos a largo plazo, apóyate en un especialista en posicionamiento SEO. ¿Quieres ver más proveedores tecnológicos? El listado completo está en servicios digitales para empresas.
Si trabajas en marketing digital, puedes publicar gratis la ficha de tu agencia en MyDirectory para que empresas de tu zona te encuentren cuando busquen captar clientes en internet.
Para saber más: Qué es el marketing digital y qué canales le sirven a una pyme