Trabajo en Altura
Trabajos verticales sin andamios en Madrid.
En reparaciones localizadas, inspecciones o trabajos en patios interiores suelen resultar más económicos porque no hay que montar, alquilar ni desmontar estructura ni pedir una ocupación prolongada de la acera. En obras extensas que cubren toda la fachada durante semanas, el andamio puede ser más eficiente. Lo razonable es pedir a la empresa que justifique el sistema que propone.
La propia reparación puede requerir comunicación o licencia según el tipo de obra y el municipio. Además, si durante el trabajo hay que acotar la acera bajo la fachada para proteger a los peatones, normalmente se necesita autorización de ocupación de la vía pública, aunque sea por pocas horas. Pregunta a la empresa si incluye estos trámites en su presupuesto.
En general, poco: mantener cerradas las ventanas de la zona, retirar de balcones y tendederos lo que pueda estorbar y permitir, si hace falta, el acceso a la azotea donde se instalan los anclajes. La empresa o el administrador deberían avisar con antelación del día, el horario y las zonas afectadas, sobre todo si hay que acotar el portal.
Los técnicos de trabajos verticales evalúan los puntos de anclaje antes de colgarse: pueden usar elementos estructurales sólidos, anclajes instalados para ello o contrapesos homologados. En edificios donde se trabaja con frecuencia, puede convenir instalar puntos de anclaje permanentes. Si tienes dudas, pide a la empresa que te explique cómo planifica el anclaje en tu edificio.
Muchas empresas de trabajos verticales atienden saneamientos de urgencia: retirada de cascotes sueltos, fijación provisional de elementos y colocación de mallas para evitar caídas a la calle. Después hace falta valorar la causa y planificar la reparación definitiva. Avisa también al seguro de la comunidad y, si hay riesgo inmediato para los peatones, a los servicios municipales.
Los trabajos verticales son una técnica de acceso que permite trabajar en fachadas, patios, estructuras o taludes suspendido mediante cuerdas, sin montar andamios ni usar plataformas elevadoras. El operario desciende o asciende por la cuerda con un equipo de progresión y sujeción, y lleva consigo las herramientas y materiales necesarios para la tarea. Es una solución muy utilizada en ciudades, donde instalar un andamio supone ocupar la acera durante semanas y tramitar permisos más largos.
La principal es la rapidez: el montaje se reduce a instalar los anclajes en la cubierta y preparar las cuerdas. Esto permite resolver en poco tiempo trabajos puntuales que con andamio llevarían días de montaje. También reduce la ocupación de la vía pública, no afecta a la seguridad de las viviendas como puede hacerlo un andamio que facilita el acceso a balcones, y llega a zonas donde ni el andamio ni la plataforma caben.
Si la obra implica mucho material pesado, trabajos continuos en toda la fachada durante semanas o la presencia de varios oficios trabajando a la vez, el andamio suele ser más eficiente. También ocurre en intervenciones que exigen mucha precisión y apoyo, como colocar grandes piezas de aplacado. En una rehabilitación de fachada completa, la empresa puede combinar ambos sistemas según la zona.
Trabajar colgado en altura tiene riesgos evidentes, por lo que la técnica se basa en la redundancia. Los puntos clave son:
Para que la empresa pueda valorar el trabajo con precisión, reúne fotos de la zona afectada tomadas desde la calle y, si es posible, desde ventanas o balcones cercanos; indica la altura aproximada del edificio y el acceso a la azotea; y explica si hay elementos que dificulten el descenso, como toldos, aparatos de aire acondicionado, tendederos o cableado. Si el daño lo ha detectado una inspección técnica, entrega el informe. En patios interiores, avisa de si hay cubiertas de lucernarios o claraboyas en la parte baja que haya que proteger durante el trabajo.
La altura del edificio, la superficie o los metros lineales de trabajo, la dificultad de acceso a la cubierta y del anclaje, el tipo de reparación y los materiales, el número de operarios necesarios, la necesidad de acotar la calle y el tiempo de desplazamiento. Las actuaciones de urgencia fuera de horario suelen tener un coste mayor.
Los trabajos verticales son habituales en el mantenimiento de edificios: revisiones periódicas de fachada, reparaciones señaladas en una inspección técnica o pequeñas actuaciones antes de una rehabilitación mayor. Programar revisiones preventivas puede evitar desprendimientos y reparaciones más costosas. Encuentra otras especialidades en el sector de reformas y construcción.
Si tu empresa trabaja en altura con cuerdas, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory.
Para saber más: Trabajos verticales: qué son y cuándo compensan frente al andamio