La rehabilitación de fachadas en Madrid es una de las obras más importantes que afronta una comunidad de propietarios: afecta a la seguridad del edificio, a su aspecto y, si se aprovecha para aislar, al confort de cada vivienda. En esta página tienes empresas que trabajan en fachadas de la capital y su entorno. Si quieres ver más, consulta la categoría de rehabilitación de fachadas o el resto de servicios de Madrid.

La guía que sigue al listado está pensada para presidentes, vecinos y administradores de fincas que tienen que decidir qué obra hacer, cómo comparar propuestas y qué pasos dar desde la inspección del edificio hasta la entrega final. También sirve a propietarios de viviendas unifamiliares con la fachada deteriorada.

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Trabajo en Altura

Trabajo en Altura hace trabajos verticales sin andamios para comunidades de propietarios y administradores de fincas en Madrid y alrededores. En fachadas se ocupa del mantenimiento de grietas, desprendimientos, juntas deterioradas, sellados de ventanas y remates, y también repara patios interiores y patios de luces con desconchones, humedades o fisuras. Su equipo trabaja con EPIs y sistemas de protección homologados, buscando reducir tiempos de obra y molestias a los vecinos.

Reformas y obras en Madrid

Reformas y obras en Madrid se dedica a la rehabilitación de edificios y trabaja exclusivamente para comunidades de propietarios y administradores de fincas. En fachada hace saneado de desprendimientos, reparación de fisuras, aislamiento térmico por el exterior (SATE), sustitución de revestimientos, cornisas, balcones y elementos volados, y pintura final. También interviene en portales, ascensores y accesibilidad, garajes y patios, acompañando el proyecto desde la propuesta en junta hasta la entrega.

Cuándo necesita una fachada algo más que pintura

Una fachada envejece poco a poco y casi nunca avisa con claridad. Hay señales que conviene tomar en serio: fisuras que se abren con los años, trozos de revoco o de ladrillo que caen a la acera, cornisas y bordes de balcón con la armadura a la vista, manchas de humedad que vuelven después de cada invierno o juntas de ladrillo vacías. En esos casos pintar solo tapa el problema durante un tiempo.

La rehabilitación consiste en devolver a la fachada su función: proteger el edificio del agua, ser estable y no suponer un riesgo para quien pasa por debajo. A partir de ahí, la comunidad puede decidir si además quiere mejorar el aislamiento, cambiar el acabado o resolver problemas de accesibilidad aprovechando que hay medios de obra montados.

El punto de partida en Madrid: la inspección técnica

En la Comunidad de Madrid muchos edificios están obligados a pasar periódicamente una inspección técnica a partir de cierta antigüedad. En la capital esta revisión forma parte del llamado Informe de Evaluación del Edificio, que valora el estado de conservación y otros aspectos como la accesibilidad o la eficiencia energética. Cada ayuntamiento regula sus plazos y su procedimiento, así que consulta los de tu municipio o pregunta al administrador.

Si el informe sale desfavorable por la fachada, la comunidad tiene que corregir las deficiencias. Y aunque no haya inspección pendiente, encargar un informe técnico a un arquitecto o arquitecto técnico antes de pedir presupuestos es la forma más segura de saber qué hay que hacer y qué es prescindible. Con ese informe en la mano, todas las empresas presupuestan lo mismo y podrás comparar.

Tipos de intervención y cuál necesita tu edificio

Reparación y saneado

Es la base de cualquier rehabilitación: retirar lo que está suelto, reparar fisuras, tratar armaduras oxidadas en frentes de forjado, cornisas y vuelos, reponer piezas y rejuntar. Es obligatoria cuando hay riesgo de desprendimiento y suele ser lo que piden los informes desfavorables.

Renovación del revestimiento

Cuando el revoco o el mortero está agotado, se sustituye por un revestimiento nuevo: morteros tradicionales, monocapas o pinturas y revestimientos elásticos sobre una base sana. En fachadas de ladrillo visto, habituales en muchos barrios construidos en la segunda mitad del siglo pasado, se trabaja con limpieza, rejuntado e hidrofugado en lugar de cubrir el ladrillo.

Aislamiento térmico por el exterior (SATE)

Se coloca un aislante sobre la fachada existente y se remata con un mortero armado y un acabado. Reduce las pérdidas de calor en invierno y la entrada de calor en verano, y elimina muchos puentes térmicos, un punto importante en un clima como el de Madrid, con inviernos fríos y veranos muy calurosos. Cambia el grosor y el aspecto de la fachada, por lo que puede requerir más trámites.

Fachada ventilada

Consiste en un aislamiento fijado al muro y una hoja exterior separada, de piezas cerámicas, paneles o piedra, con una cámara de aire. Es una solución más técnica y se ve sobre todo en edificios de oficinas o en rehabilitaciones con proyecto arquitectónico ambicioso.

Patios de luces y fachadas interiores

Son la parte olvidada del edificio y a menudo la más deteriorada. Suelen requerir técnicas de trabajos verticales porque no hay espacio para andamios.

IntervenciónQué resuelveQué no resuelveMedios habituales
Saneado y reparaciónDesprendimientos, fisuras, armaduras oxidadasAislamiento ni aspecto generalTrabajos verticales, plataforma o andamio
Nuevo revestimiento o pinturaImpermeabilidad y estéticaPérdidas de energíaAndamio o trabajos verticales
Limpieza y rejuntado de ladrillo vistoJuntas abiertas, suciedad, entrada de aguaAislamientoAndamio o trabajos verticales
SATEAislamiento, puentes térmicos, condensaciones, aspectoProblemas estructurales previos, que deben repararse antesAndamio en la mayoría de los casos
Fachada ventiladaAislamiento, protección frente al agua, imagen renovadaEs una obra de mayor envergadura y proyectoAndamio y proyecto técnico

Andamio o trabajos verticales

La elección de medios auxiliares condiciona la obra entera. El andamio tubular permite trabajar con comodidad sobre grandes superficies y es casi imprescindible para un SATE o un cambio completo de revestimiento, pero exige licencia de ocupación de la vía pública si se apoya en la acera, cubre las ventanas durante semanas y puede facilitar intrusiones si no se protege bien.

Los trabajos verticales, con técnicos que se descuelgan con cuerdas desde la cubierta, son una alternativa para reparaciones localizadas, saneados, patios de luces y fachadas en calles estrechas del centro. Reducen trámites y molestias, aunque no sirven para todo. Las plataformas elevadoras son útiles en edificios de pocas plantas o con acceso para el vehículo. Pregunta siempre a la empresa por qué propone un medio y no otro.

Cómo elegir la empresa de rehabilitación

  • Especialización en edificios. No es lo mismo reformar un piso que intervenir en la fachada de un edificio habitado. Pide referencias de obras parecidas a la tuya, en tipo de edificio y de intervención.
  • Equipo técnico. En obras de cierta entidad hace falta proyecto o memoria técnica, dirección facultativa y coordinación de seguridad y salud. Pregunta si la empresa trabaja con técnicos propios o si la comunidad debe contratarlos aparte.
  • Seguros. Debe tener seguro de responsabilidad civil en vigor que cubra daños a terceros y a las viviendas.
  • Prevención de riesgos. Personal formado para trabajos en altura, equipos homologados y plan de seguridad para la obra.
  • Comunicación con los vecinos. Una buena empresa informa de las fases, avisa cuando va a trabajar delante de cada vivienda y designa un interlocutor.

Indicios de una oferta de fachada poco fiable

  • Un presupuesto de una sola línea, sin mediciones ni partidas.
  • Prisas para firmar antes de la junta o sin informe técnico.
  • Silencio sobre licencias, ocupación de vía pública o dirección facultativa.
  • Promesas sobre ayudas públicas sin explicar requisitos ni quién las tramita.
  • Rechazo a dejar por escrito la garantía o el calendario de pagos.

Cómo leer el presupuesto de rehabilitación de la fachada

Para comparar bien, pide que todas las empresas presupuesten sobre el mismo informe técnico o la misma memoria. El presupuesto debería recoger:

  • Partidas detalladas con mediciones: superficie de fachada, metros de cornisa, número de balcones, huecos.
  • Materiales concretos, con marca o características del sistema cuando se trate de un SATE o de un revestimiento.
  • Medios auxiliares incluidos: andamio, plataforma, trabajos verticales, protecciones de acera y de ventanas.
  • Licencias y tasas: qué tramita la empresa y qué queda a cargo de la comunidad.
  • Honorarios técnicos, si están incluidos o no.
  • Gestión de residuos y limpieza final.
  • Calendario estimado por fases y condiciones si el tiempo obliga a parar.
  • Forma de pago vinculada a certificaciones de obra realizada.
  • Garantía y alcance.

Pide también la documentación de la empresa: seguro de responsabilidad civil, certificados de estar al corriente con la Seguridad Social y con Hacienda, y documentación de prevención. Si la obra se subcontrata en parte, conviene saberlo desde el principio.

El proceso, fase a fase

  1. Diagnóstico. Inspección técnica o informe encargado por la comunidad. El administrador reúne la documentación del edificio.
  2. Petición de propuestas. Se solicitan varios presupuestos con el mismo alcance. Los vecinos pueden ver las propuestas antes de la junta.
  3. Junta de propietarios. Se presentan las opciones y se vota. Las obras necesarias para la conservación del edificio son obligatorias para la comunidad; las mejoras, como añadir aislamiento cuando no lo exige la normativa, siguen el régimen de mayorías que marca la Ley de Propiedad Horizontal. Se aprueba también la derrama o la forma de pago.
  4. Proyecto y licencias. El técnico redacta el proyecto o la memoria y se pide al ayuntamiento la licencia o se presenta la declaración responsable que corresponda, junto con la ocupación de vía pública.
  5. Ejecución. Montaje de medios, saneado, reparaciones, revestimiento o aislamiento y acabados. Los vecinos facilitan el acceso a terrazas y balcones cuando se les pide.
  6. Seguimiento. La dirección facultativa revisa la obra y certifica lo ejecutado para que la comunidad pague por fases.
  7. Recepción. Revisión conjunta, corrección de remates pendientes y firma del acta de recepción. Se archiva la documentación final y, si hubo inspección desfavorable, se comunica la subsanación al ayuntamiento.

Madrid: tipos de edificio y particularidades

El centro histórico y los barrios del ensanche tienen fachadas de ladrillo, revocos y piedra con molduras, cornisas y miradores. Muchos edificios están catalogados y las intervenciones en fachada deben respetar la composición, los materiales y los colores que marque el planeamiento. En estos casos el SATE por el exterior puede no estar permitido o estar condicionado, y habrá que estudiar alternativas como el aislamiento por el interior.

En los barrios y municipios que crecieron con bloques de vivienda en la segunda mitad del siglo pasado, como buena parte de los distritos periféricos y ciudades del sur y del este de la región (Alcorcón, Getafe, Leganés, Móstoles, Fuenlabrada, Alcalá de Henares, Coslada o Torrejón de Ardoz), predominan fachadas de ladrillo visto con poco o ningún aislamiento. Son candidatas habituales a una mejora energética, y muchas comunidades aprovechan la reparación obligatoria para aislar.

En la zona norte y noroeste, con urbanizaciones de chalets y bloques más recientes, los problemas suelen ser más de mantenimiento: revocos fisurados, pinturas agotadas por el sol y encuentros mal resueltos con terrazas. En los municipios de la sierra, las heladas aceleran el deterioro de piedras y morteros porosos.

El clima de la región, con veranos secos y calurosos, inviernos fríos y episodios de tormenta, influye también en el calendario: algunos acabados no deben aplicarse con heladas o con calor extremo, y un buen planificador lo tendrá en cuenta.

Convivir con la obra

Una rehabilitación de fachada se hace con el edificio habitado, y eso exige organización. Antes de empezar, pide a la empresa una reunión o una circular para los vecinos con las fases, los horarios de trabajo y el nombre de la persona de contacto. Durante la obra habrá ruido, polvo y momentos en que los operarios necesiten pasar por terrazas o balcones; avisar con antelación evita conflictos. Conviene retirar macetas, toldos y objetos de balcones y tendederos, y proteger los muebles cercanos a las ventanas. Si hay personas mayores, teletrabajo o niños pequeños en el edificio, coméntalo para que la empresa planifique las tareas más molestas. Revisa también que el andamio tenga protección frente a intrusiones y que la acera quede señalizada.

Ayudas y financiación

Las administraciones convocan de forma periódica programas de ayudas a la rehabilitación de edificios, sobre todo cuando la obra mejora la eficiencia energética o la accesibilidad. Pueden ser estatales, de la Comunidad de Madrid o municipales, y sus requisitos, plazos e importes cambian en cada convocatoria. Antes de aprobar la obra, consulta las convocatorias vigentes en los organismos oficiales o pide al administrador o al técnico que lo revise. Muchas ayudas exigen solicitarse antes de empezar y presentar certificados energéticos antes y después de la obra.

Fachada, cubierta y canalones: mejor juntos

Una fachada rehabilitada vuelve a mancharse si el agua del tejado cae por ella. Aprovecha el diagnóstico para revisar el estado de canalones, bajantes y cubierta. Puedes comparar empresas de canalones en Madrid y de impermeabilizaciones en Madrid si el problema de humedad viene de arriba. Y cuando termine la obra, una limpieza de fin de obra deja portal, escaleras y ventanas en condiciones de uso.

Empresas de rehabilitación de fachadas que quieran figurar en esta guía

Si rehabilitas fachadas, patios o edificios completos en la Comunidad de Madrid, puedes aparecer en este listado. Da de alta tu empresa gratis y crea una ficha con tus servicios, el tipo de obras que haces y la zona en la que trabajas.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio rehabilitar la fachada si el edificio no ha pasado la inspección técnica?

Si el informe de inspección señala deficiencias en la fachada, la comunidad tiene que corregirlas en el plazo y en la forma que establezca su ayuntamiento. Además, las obras necesarias para la conservación y la seguridad del edificio son obligatorias para la comunidad según la Ley de Propiedad Horizontal. Consulta con el administrador y con el técnico que firmó el informe.

¿Qué mayoría hace falta en la junta para aprobar la obra?

Depende de si se trata de una obra necesaria de conservación o de una mejora. Las obras necesarias no requieren votación de mayorías especiales y obligan a todos los propietarios; las mejoras, como añadir aislamiento cuando no es exigible, siguen las mayorías que fija la Ley de Propiedad Horizontal. Para tu caso concreto, consulta al administrador o a un abogado colegiado.

¿Se puede poner SATE en cualquier fachada de Madrid?

No siempre. En edificios catalogados o en zonas con protección del planeamiento puede estar prohibido o limitado porque altera el aspecto exterior. También puede chocar con alineaciones o con elementos ornamentales. Antes de decidir, el técnico debe comprobar la normativa urbanística que afecta al edificio y la viabilidad con el ayuntamiento.

¿Hace falta licencia para rehabilitar una fachada?

Sí, se necesita algún título habilitante del ayuntamiento, ya sea licencia o declaración responsable, según el municipio y el tipo de obra. Si se monta andamio en la acera, hará falta además autorización de ocupación de vía pública. Normalmente lo tramitan la empresa o el técnico, pero comprueba en el presupuesto quién se encarga.

¿Cuánto tiempo estaremos con andamio?

Varía según la superficie, el tipo de intervención, el número de fachadas y el clima, porque algunos trabajos no se pueden hacer con lluvia o heladas. Pide a la empresa un calendario por fases por escrito y que explique qué puede retrasarlo. Si la reparación es localizada, pregunta si se puede hacer con trabajos verticales.

¿Hay ayudas para rehabilitar la fachada de mi comunidad?

Suele haber convocatorias estatales, autonómicas o municipales para rehabilitación, sobre todo cuando la obra mejora la eficiencia energética o la accesibilidad. Los requisitos y los importes cambian en cada convocatoria, y muchas exigen solicitarlas antes de empezar. Consulta las convocatorias vigentes en los organismos oficiales o pide al administrador que lo revise.

¿Quién paga la reparación de los balcones?

Depende de la configuración del edificio y de lo que digan los estatutos. Con frecuencia, la estructura del balcón y los frentes que forman parte de la fachada se consideran elementos comunes, mientras que el solado o las barandillas pueden tratarse como privativos. La decisión no siempre es sencilla, así que conviene consultar con el administrador o con un abogado colegiado.

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