Mantenimiento de tejados
Cuidamos tu tejado hoy para evitar problemas mañana
Es una cubierta plana en la que el aislamiento térmico se coloca por encima de la impermeabilización, y no por debajo como en la cubierta convencional. Así, la lámina queda protegida del sol y de los cambios bruscos de temperatura. Encima del aislamiento se pone una capa de protección, como grava o baldosa sobre soportes. Requiere un aislamiento que soporte la humedad, como el poliestireno extruido.
En ocasiones sí, si la lámina existente está bien adherida, no tiene agua atrapada debajo y es compatible con el nuevo sistema. Evita retirar escombros y abarata la obra. Si hay zonas con ampollas, humedad bajo la lámina o varias capas superpuestas, suele ser necesario retirarla. Pide a la empresa que haga catas para comprobar el estado antes de decidir.
Puede ocurrir si las estructuras se anclan perforando la impermeabilización sin sellarla correctamente. Existen soluciones con lastres que no perforan la cubierta, o anclajes con piezas de remate específicas. Antes de instalar, conviene revisar el estado de la impermeabilización y coordinar al instalador con una empresa de impermeabilización si hay que tocar la lámina.
Los charcos suelen indicar falta de pendiente, hundimientos del soporte o sumideros obstruidos o mal situados. El agua estancada acelera el envejecimiento de la impermeabilización y, si hay cualquier defecto, aumenta la probabilidad de filtración. Limpia primero los sumideros; si los charcos persisten, la corrección de pendientes debe valorarse en la siguiente impermeabilización.
En cubiertas metálicas las goteras suelen venir de tornillos con arandelas deterioradas, solapes abiertos, corrosión o lucernarios agrietados. Se pueden sustituir tornillería y lucernarios, sellar solapes o aplicar un recubrimiento elástico continuo sobre toda la chapa. Si está muy corroída o es fibrocemento, se valora la sustitución o el panel superpuesto, con el procedimiento que exija el amianto si lo hay.
Las cubiertas planas y las azoteas soportan las condiciones más duras de todo el edificio: sol directo, cambios de temperatura entre el día y la noche, lluvia, granizo, viento y, en algunos casos, tránsito de personas e instalaciones. Por eso su impermeabilización envejece y, con los años, hay que renovarla. A diferencia de una terraza privada, aquí suelen tratarse superficies grandes, muchas veces comunitarias o industriales, con sus propios condicionantes técnicos y de organización.
Solo se accede para mantenimiento. La impermeabilización puede quedar vista, con láminas autoprotegidas o membranas resistentes a la radiación, o protegida con grava.
Se usa como azotea o terraza comunitaria. La lámina queda bajo un pavimento, sobre plots o recibido con mortero.
En la convencional el aislamiento va bajo la lámina; en la invertida, encima, protegiendo la impermeabilización. Cada una se ejecuta y se repara de forma distinta.
Lleva sustrato y vegetación sobre la impermeabilización, con lámina resistente a raíces, capa drenante y filtrante. Mejora el aislamiento y retiene el agua de lluvia, pero exige un diseño cuidadoso.
Normalmente de chapa metálica, panel sándwich o fibrocemento, con pendiente baja y grandes superficies. Sus problemas se concentran en solapes, tornillería, canalones interiores y lucernarios.
Renovar la impermeabilización de una cubierta es una ocasión para mejorar su aislamiento, sobre todo en los pisos de última planta, que suelen ser los que más sufren el calor en verano y el frío en invierno. Puede hacerse añadiendo paneles bajo la nueva lámina o transformando la cubierta en invertida. En la categoría de aislamiento térmico encontrarás empresas que trabajan este tipo de soluciones.
En un edificio de viviendas, la cubierta es elemento común. Cuando los vecinos del último piso detectan filtraciones, deben comunicarlo al administrador, que pedirá diagnóstico y presupuestos. La comunidad aprueba la obra en junta y reparte el coste según las cuotas. Conviene comparar ofertas basadas en la misma medición y el mismo sistema, y exigir garantía por escrito. Si se aprovecha para mejorar el aislamiento, puede haber ayudas públicas de eficiencia energética según la convocatoria de tu comunidad autónoma.
Una cubierta bien impermeabilizada también necesita cuidados. Conviene revisarla al menos antes y después de la temporada de lluvias, retirar hojas, tierra y objetos de sumideros y canalones, comprobar que no hay vegetación creciendo en juntas o rincones, vigilar las ampollas o pliegues en láminas vistas y revisar los sellados alrededor de antenas, máquinas y placas. Limitar el acceso a personal autorizado evita daños por pisadas o por objetos punzantes en cubiertas no transitables.
La superficie, el sistema elegido, la retirada o no de capas antiguas, la incorporación de aislamiento, el número de instalaciones y encuentros, la altura y los medios para subir materiales, y la necesidad de protección final. En naves, la presencia de fibrocemento con amianto cambia por completo el procedimiento. Para otras superficies, consulta la categoría general de impermeabilizaciones o el sector de tejados, impermeabilización y humedades.
Si tu empresa trabaja en cubiertas planas o industriales, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory.
Para saber más: Tipos de impermeabilización de cubiertas planas e inclinadas