Cámaras de seguridad
Seguridad y control para comunidades de vecinos
En España, las actividades de seguridad privada, como la vigilancia con vigilantes, la instalación y mantenimiento de sistemas conectados a una central de alarmas o la propia central receptora, solo pueden prestarlas empresas autorizadas e inscritas en el registro del Ministerio del Interior o de la comunidad autónoma con competencias. Puedes pedir a la empresa su número de registro.
Puedes instalar sistemas sencillos de uso doméstico sin conexión a una central receptora, siempre que respetes la normativa de protección de datos en el caso de las cámaras. Si quieres que las señales se reciban en una central que avise a la policía, el sistema debe instalarlo y mantenerlo una empresa de seguridad autorizada.
Un sistema con cuota suele incluir conexión a central receptora, verificación de alarmas, aviso a las fuerzas de seguridad y mantenimiento. Uno sin cuota te avisa al móvil y la respuesta depende de ti. Valora cuánto tiempo pasa vacío el inmueble, si puedes reaccionar ante un aviso y el riesgo de la zona antes de decidir.
La duración y la permanencia, qué equipos quedan en propiedad o en alquiler, qué incluye el mantenimiento, el coste de los avisos o desplazamientos, cómo se gestiona la baja y qué ocurre con los equipos al terminar. Pide el contrato completo antes de firmar y no te quedes solo con la oferta comercial.
No. Ni las empresas de seguridad ni ninguna otra empresa privada pueden desalojar por la fuerza a quien ocupa un inmueble. Eso corresponde a la autoridad judicial y a las fuerzas de seguridad. Si tienes un problema de ocupación, consulta primero con un abogado y desconfía de quien te prometa soluciones rápidas al margen de la ley.
Proteger una vivienda, un comercio, una nave o una comunidad de vecinos no se reduce a poner una cerradura mejor. Hay medios técnicos, como alarmas y cámaras, y medios humanos, como vigilantes y controladores de accesos, y cada uno cubre un riesgo distinto. En esta sección encontrarás empresas especializadas en cada uno de ellos, para que puedas comparar soluciones y elegir la que encaja con tu inmueble y tu presupuesto.
Las empresas de cámaras de seguridad diseñan e instalan sistemas de grabación para viviendas, comercios, garajes y comunidades, con visionado desde el móvil, grabación continua o por detección de movimiento y, en instalaciones profesionales, analítica de imagen.
Los instaladores de alarmas montan sistemas de detección de intrusión, con sensores en puertas y ventanas, detectores de movimiento, sirenas y, en muchos casos, conexión a una central receptora que verifica las señales y avisa a la policía.
Las empresas de seguridad privada aportan vigilantes en edificios, centros comerciales, eventos o polígonos, servicios de acuda ante alarmas, rondas de vigilancia, control de accesos y protección de personas.
Bajo el nombre de empresas de desokupación se agrupan servicios de mediación y asesoramiento ante la ocupación de inmuebles. Es un ámbito delicado, en el que conviene conocer bien los límites legales antes de contratar nada.
El punto de partida es analizar el riesgo. Pregúntate qué quieres proteger, cuándo está vacío el inmueble, qué accesos tiene y qué ocurriría si alguien entrara. A partir de ahí:
La seguridad privada está regulada en España por una ley estatal específica. Las empresas que prestan servicios de vigilancia, instalan o mantienen sistemas conectados a centrales receptoras o gestionan esas centrales deben estar autorizadas e inscritas en el registro correspondiente, y los vigilantes deben contar con su habilitación profesional. Además, cualquier sistema de cámaras que grabe personas está sujeto a la normativa de protección de datos, que obliga, entre otras cosas, a señalizar la zona videovigilada y a no grabar más espacio público del imprescindible.
Para comprobar que una empresa está autorizada, puedes pedirle su número de registro y consultarlo en los listados públicos del Ministerio del Interior o de la comunidad autónoma que tenga competencias.
Ningún sistema electrónico sustituye a una buena protección física. Puertas acorazadas o blindadas, cerraduras con protección antibumping y antiextracción, rejas en ventanas de planta baja, persianas con bloqueo o cristales de seguridad retrasan la entrada del intruso y dan tiempo a que la alarma y la respuesta funcionen. Cuando pidas un estudio de seguridad, pregunta también por estos puntos débiles: muchas empresas los revisan en la visita previa aunque no los instalen ellas.
Contratar por la oferta del primer mes sin calcular el coste total del contrato. Instalar cámaras que graban la calle o la vivienda del vecino. Elegir una alarma sin pensar en mascotas, que provocan falsas alarmas con detectores no adaptados. No avisar a la empresa de cambios de teléfono o de personas de contacto. Y, en ocupaciones, recurrir a soluciones que rozan la ilegalidad y pueden acabar volviéndose contra el propietario.
Si tu empresa instala alarmas o cámaras, o presta servicios de vigilancia, puedes dar de alta tu ficha gratis en MyDirectory para que particulares, comunidades y negocios de tu provincia te encuentren.