Bebuilt Marbella | Construcción y reformas en la Costa del Sol
Construcción, reformas, electricidad y domótica en Marbella
El ruido aéreo viaja por el aire: voces, televisión, música o tráfico. El de impacto se genera al golpear directamente la estructura: pasos, tacones, muebles que se arrastran o portazos, y se transmite por forjados y muros. Cada uno se combate de forma distinta: el aéreo con masa y elementos desacoplados en paredes y techos, el de impacto sobre todo actuando en el suelo de donde procede.
Puedes mejorar mucho el ruido aéreo instalando en tu techo un falso techo acústico suspendido con amortiguadores, lana mineral y placas de alta densidad. Contra el ruido de impacto también ayuda, pero la solución más eficaz es un suelo flotante en la vivienda de arriba. Si el problema es grave, merece la pena hablar con el vecino o con la comunidad.
No de forma significativa. Las espumas, paneles perforados o hueveras absorben parte del sonido dentro de la habitación y reducen el eco, lo que se llama acondicionamiento acústico. Pero apenas impiden que el ruido pase a la vivienda de al lado o entre desde ella. Para aislar hace falta masa, estanqueidad y elementos desacoplados de la estructura.
Las actividades con ruido o música suelen estar sujetas a las ordenanzas municipales de ruido y, en muchos casos, a normativa autonómica de contaminación acústica. Es habitual que se exija un estudio acústico previo, la ejecución de un aislamiento conforme a él, mediciones al terminar y, a veces, limitadores de sonido. Los requisitos concretos dependen del municipio y del tipo de actividad.
Con mediciones acústicas in situ, realizadas por técnicos con equipos calibrados, que miden el aislamiento entre recintos o el nivel de ruido transmitido. Es la forma objetiva de comparar antes y después y de acreditar el cumplimiento cuando una normativa lo exige. Para una vivienda particular puede no ser imprescindible, pero ayuda en reclamaciones o en locales de actividad.
El ruido es una de las molestias más frecuentes en las viviendas: el vecino que camina con tacones, la televisión del piso de al lado, el tráfico de la calle, el ascensor o la terraza de un bar. Insonorizar no es cuestión de poner cualquier material en la pared, sino de entender por dónde viaja el sonido y cortar esos caminos. Un trabajo bien diseñado puede reducir la molestia de forma notable; uno mal planteado puede costar mucho y apenas notarse.
También importa por dónde llega: directamente por la pared o el techo de separación, o de forma indirecta a través de muros laterales, forjados continuos, conductos y huecos.
Trasdosados autoportantes con perfilería independiente, lana mineral y una o dos placas de yeso laminado, sellando el perímetro con bandas y masilla elástica. Es la respuesta típica al ruido del vecino de al lado.
Falsos techos suspendidos con amortiguadores antivibratorios, cámara con lana mineral y placas de alta densidad. Reducen el ruido aéreo del piso de arriba y, en parte, el de impacto.
Una capa de material elástico bajo el pavimento o bajo una losa de mortero desolidariza el suelo de la estructura. Es la solución más eficaz contra el ruido de impacto, pero se instala en la vivienda que genera el ruido.
Contra el ruido de la calle: ventanas con vidrios laminados acústicos y diferente espesor en cada hoja, carpinterías estancas y cajas de persiana aisladas. Muchas veces la ventana es el punto más débil de la fachada.
Forrado de bajantes, soportes antivibratorios para máquinas, silenciadores en conductos y separación de equipos de la estructura.
Bares, restaurantes, gimnasios, academias de música o estudios de grabación suelen necesitar un aislamiento muy superior al de una vivienda. Habitualmente se exige un estudio acústico redactado por un técnico competente que defina la solución, y mediciones al terminar para acreditar que se cumplen los límites de la ordenanza municipal. A menudo se construye una caja dentro de la caja: suelos, paredes y techos flotantes independientes de la estructura del edificio.
No hay que confundir aislar, impedir que el ruido pase de un espacio a otro, con acondicionar, mejorar cómo suena una sala reduciendo el eco con paneles absorbentes. Ambas cosas son útiles, pero resuelven problemas diferentes. Un restaurante ruidoso por dentro necesita acondicionamiento; un vecino que oye la música del local necesita aislamiento.
La superficie, el sistema y número de capas, el espacio que se puede perder, la necesidad de desmontar y reponer instalaciones, carpinterías o muebles, el tipo de ventanas y si se requiere estudio y medición acústica. Muchas soluciones acústicas mejoran también el comportamiento térmico; si te interesa ambas cosas, consulta empresas de aislamiento térmico. Más especialistas en el sector de tejados, impermeabilización y humedades.
Si tu empresa realiza aislamiento acústico, puedes publicar su ficha gratis en MyDirectory.
Para saber más: Cómo insonorizar una habitación: soluciones que funcionan