Preguntas frecuentes sobre arquitectos

¿Cuánto tarda un arquitecto en hacer un proyecto de vivienda?

Depende del tamaño de la casa, de cuántas versiones del diseño necesites hasta decidirte y de la carga del estudio. Además, hay que separar dos fases: el anteproyecto o proyecto básico, con el que se pide la licencia, y el proyecto de ejecución, que es el que usa la constructora. Pide al estudio un calendario por fases y ten en cuenta que la licencia municipal añade su propio plazo.

¿El arquitecto me busca la constructora?

Muchos estudios ayudan a pedir ofertas a varias constructoras con el mismo proyecto y a compararlas, pero el contrato de obra lo firmas tú con la empresa. Pregunta si esa asesoría está incluida en sus honorarios. Lo importante es que todas presupuesten sobre la misma documentación, para que las cifras sean comparables.

¿Puedo cambiar de arquitecto a mitad de proyecto?

Sí, pero hay que hacerlo con orden. Paga o liquida los trabajos realizados según la hoja de encargo y pide la renuncia formal del técnico que deja la obra, sobre todo si ya figura en la licencia o en la dirección de obra. El nuevo arquitecto tendrá que asumir el proyecto o hacer uno propio, y eso puede requerir comunicarlo al ayuntamiento.

¿Quién es responsable si aparecen defectos después de la obra?

La normativa de edificación reparte la responsabilidad entre los agentes que intervienen: promotor, proyectista, dirección de obra, dirección de ejecución y constructor, cada uno por lo que le corresponde. Los plazos de responsabilidad varían según el tipo de defecto. Si detectas un problema, documéntalo con fotos y fechas y consulta a un perito o a un abogado.

¿Qué me tiene que entregar el arquitecto al acabar?

Al terminar la obra deberías recibir el certificado final de obra firmado por la dirección facultativa y la documentación del edificio tal como se ha construido, con instrucciones de uso y mantenimiento. Guárdalo todo: lo necesitarás para la licencia de primera ocupación cuando se exija, para contratar suministros, para el seguro y para una futura venta.

Qué hace un arquitecto y cuándo lo necesitas

Un arquitecto convierte una necesidad, una parcela y un presupuesto en un edificio que se puede construir y legalizar. Diseña los espacios, resuelve cómo se va a construir, comprueba que el proyecto cumple la normativa urbanística y técnica y, una vez aprobado, dirige la obra para que se ejecute según lo proyectado. Es el técnico habitual en obra nueva de viviendas, ampliaciones y rehabilitaciones de edificios.

No hace falta un arquitecto para pintar o cambiar el suelo. Sí suele hacer falta cuando intervienes en la estructura, cambias la fachada o el volumen, cambias el uso de un inmueble o rehabilitas un edificio. Dentro del sector de arquitectura e ingeniería hay otros perfiles que pueden encajar mejor en encargos más pequeños o muy técnicos.

Encargos habituales

Las fases de un proyecto

  1. Toma de datos: visita, levantamiento del estado actual y consulta de la normativa urbanística que afecta a la parcela o al edificio.
  2. Anteproyecto: primeras propuestas de distribución y volumen. Es la fase para cambiar ideas sin coste de obra.
  3. Proyecto básico: define lo suficiente para solicitar la licencia.
  4. Proyecto de ejecución: detalle constructivo, instalaciones, mediciones y presupuesto. Con él se piden ofertas a constructoras.
  5. Dirección de obra: visitas, resolución de dudas, órdenes en el libro de obra y certificado final.

En obras de cierta entidad se suma un arquitecto técnico que dirige la ejecución material. Conviene preguntar al estudio si trabaja con uno habitual o si tendrás que contratarlo tú.

Cómo elegir arquitecto

Mira su obra construida, no solo los renders

Pide ver proyectos terminados similares al tuyo y, si es posible, habla con algún cliente anterior. Un estudio especializado en vivienda contemporánea en parcela grande puede no ser el más ágil con una reforma en un casco histórico protegido.

Pregunta cómo trabaja

Comprueba lo básico

Colegiación en el colegio de arquitectos correspondiente y seguro de responsabilidad civil en vigor. Son requisitos para firmar y te protegen si algo sale mal.

Qué influye en los honorarios

No existen tarifas oficiales obligatorias: cada estudio fija sus precios. Los factores que más pesan son el presupuesto y la complejidad de la obra, la superficie, si el encargo incluye dirección de obra, el número de visitas, los proyectos complementarios que haya que integrar y la distancia al estudio. Fíjate en lo que no incluye la oferta, como tasas municipales, visado, estudio geotécnico o levantamiento topográfico, porque son costes que acabarás pagando igualmente.

Errores que encarecen la obra

Antes de la primera reunión

Lleva por escrito qué necesitas (número de habitaciones, usos, prioridades), el presupuesto total que puedes dedicar contando honorarios e impuestos, la documentación del inmueble o la parcela y fotos o referencias de lo que te gusta. Si la parcela tiene linderos dudosos, quizá necesites antes a un topógrafo; y si al final vas a vender o alquilar, recuerda que necesitarás el certificado energético.

La licencia: el plazo que no controla el arquitecto

Una vez entregado el proyecto, el ayuntamiento lo revisa y puede pedir aclaraciones o cambios antes de conceder la licencia. Los tiempos dependen de cada municipio y de su carga de trabajo, y en suelos protegidos o edificios catalogados pueden intervenir otros organismos. Un arquitecto con experiencia en tu municipio sabe qué documentación suelen pedir y cómo presentarla completa, lo que reduce los requerimientos. Planifica la fecha de inicio de obra contando con este margen y no firmes compromisos con la constructora hasta tener el permiso.

¿Tienes un estudio de arquitectura?

Si eres arquitecto, puedes dar de alta tu estudio gratis en MyDirectory y aparecer ante quienes buscan proyecto en tu zona.

Para saber más: Proyecto básico y proyecto de ejecución: diferencias y para qué sirven