Printerhand | Imprenta online en Madrid
Impresión online, artes gráficas y gran formato desde Madrid
Suele compensar externalizar lo que no forma parte del núcleo del negocio, requiere conocimientos especializados o se necesita de forma puntual: diseño e impresión, traducciones, prevención de riesgos, gestión de residuos, destrucción de documentos o picos de personal. Así el equipo se concentra en lo que aporta valor. Valora coste, control y confidencialidad antes de decidir.
El alcance exacto del servicio, los plazos, el precio y la forma de pago, la duración y las condiciones de renovación y baja, las responsabilidades de cada parte, la confidencialidad y, cuando el proveedor accede a datos personales, un contrato de encargado del tratamiento. Pide también qué ocurre si el servicio no se presta como se acordó.
Toda empresa con trabajadores debe organizar la prevención de riesgos laborales, ya sea asumiéndola el empresario en ciertos casos, con trabajadores designados o, lo más habitual en pymes, con un servicio de prevención ajeno acreditado. Además, según la actividad, puede haber obligaciones sobre gestión de residuos. Consulta con un asesor tu caso concreto.
Envía a todos la misma descripción del servicio, con cantidades, plazos y requisitos, para que las propuestas sean comparables. Revisa qué incluye cada una y qué queda fuera, las condiciones de permanencia y la capacidad real del proveedor para atenderte. El precio más bajo puede no incluir lo mismo que los demás.
Para muchos servicios, sí: el diseño gráfico, la traducción o la consultoría se prestan a distancia sin problema. Otros, como la impresión de grandes volúmenes, la instalación de rótulos, la recogida de residuos o la destrucción de documentos in situ, requieren proximidad o logística. En esos casos, pregunta si el proveedor cubre tu zona.
Detrás de cualquier negocio hay muchas tareas que no son su actividad principal pero que no pueden fallar: los catálogos y tarjetas que hay que imprimir, el rótulo de la fachada, el contrato que hay que traducir, la evaluación de riesgos de los puestos de trabajo, el personal extra para la campaña de Navidad o los papeles confidenciales que hay que destruir. Esta sección reúne a las empresas que prestan esos servicios, para que puedas encontrarlas por provincia y compararlas.
Externalizar tiene sentido cuando el servicio requiere conocimientos o medios que no compensa tener en plantilla, cuando la necesidad es puntual o variable, o cuando la ley exige que lo preste una entidad acreditada. En cambio, conviene mantener internamente lo que forma parte de la ventaja competitiva del negocio o lo que requiere un conocimiento muy profundo de la empresa en el día a día.
Antes de decidir, pregúntate cuánto tiempo dedica hoy tu equipo a esa tarea, qué errores se producen, qué riesgos legales hay si no se hace bien y qué control necesitas mantener.
Cada actividad tiene sus propios factores, pero hay elementos comunes: el volumen de trabajo, la urgencia, el grado de personalización, la frecuencia (puntual o recurrente), la duración del contrato, el desplazamiento si el servicio se presta en tus instalaciones y las certificaciones o garantías que se exijan. Los contratos estables suelen permitir negociar mejores condiciones que los encargos sueltos.
Muchas necesidades se encadenan. Abrir un local, por ejemplo, implica diseñar la imagen, imprimir la papelería, instalar el rótulo, organizar la prevención de riesgos si hay empleados y prever la recogida de residuos. Lanzar un producto al extranjero suele requerir diseño de envases, traducción de etiquetas y manuales y, a veces, consultoría de internacionalización. Coordinar a estos proveedores desde el principio, compartiendo plazos y archivos, evita retrasos y trabajos repetidos.
Cuando el negocio crece, también cambian las necesidades: más personal en temporada alta, más volumen de papel confidencial que destruir o la necesidad de un espacio flexible para un equipo que trabaja en otra ciudad. Revisar cada cierto tiempo qué servicios tienes contratados ayuda a ajustar costes y a detectar lo que falta.
Elegir siempre al proveedor más barato sin comparar el alcance. Encargar trabajos sin un pedido o presupuesto por escrito. No comprobar si el proveedor tiene las autorizaciones que exige la ley, lo que puede trasladar responsabilidades a tu empresa. Dejar que los contratos se renueven solos sin revisar si siguen siendo adecuados. Y no centralizar en una persona la relación con cada proveedor.
Si tu negocio ofrece cualquiera de estos servicios, puedes publicar gratis la ficha de tu empresa en MyDirectory para que otras empresas de tu provincia te encuentren cuando necesiten un proveedor.